martes, 27 de diciembre de 2011

La batalla de Roncesvalles y el Cantar de Roldán (1ª Parte)

"En el año 778, el rey Carlos vino a Zaragoza: tenía en ese momento doce sobrinos y cada uno de ellos contaba con tres mil caballeros armados; entre ellos  se puede mencionar a: Roldán, Bertrand, Ogier el de la espada corta, Guillermo el de la nariz corta, Olivier y el obispo Turpín. Cada uno de ellos  acompañaba junto a su séquito al rey durante un mes del año" (1)

Así nos narra la entrada de Carlomagno en España una nota escrita en alfabeto visigodo hallada en un manuscrito en San Millán de la Cogolla. Peró ¿qué le  impulso al señor de Europa a entrar en España, un territorio convulso e invadido por el poderoso ejército musulmán?.

En el año 777 en Paderborn, como todos los años, Carlomagno y sus francos se reúnen para hacer balance de sus campañas guerreras, en esta ocasión se  presentaron ante ellos unos embajadores musulmanes, representantes de tres ciudades españolas, por una parte Sulayman Al-arabi, gobernador de Barcelona,  Al-Husain ibn Hubada de Zaragoza y el valí de Huesca del que no sabemos su nombre.

(Retrato de Carlomagno, por Alberto Durero. Se pintó varios siglos tras su muerte; el escudo de armas situado encima de su cabeza muestra el águila alemana y la flor de lis francesa) 

Aquellos hombres extraños de tez oscura, traían una interesante propuesta al emperador: establecer una alianza militar para hacer frente al emir de  Córdoba, pues todos ellos eran enemigos incondicionales de Abderramán I, emir del más importante reino de España que con su política centralista amenazaba su autonomía. Al-Husain, ofrecería incluso que las  huestes de Carlomagno pudieran entrar por su territorio hasta Zaragoza y desde allí, una vez pertrechados y abastecidos, organizar la lucha contra  Abderramán I. Además se le compensaría con algunos territorios de los Pirineos.

Carlomagno anunció que esta sería una buena oportunidad para liberar a los cristianos en territorio musulman del otro lado de los Pirineos, pero realmente  tenía intenciones expansionistas sobre el antiguo territorio del reino de los visigodos, el rico Al-Andalus era un manjar muy suculento que no podía  menospreciar.

"Marchó a Hispania con todas las fuerzas disponibles, y salvados los montes Pirineos, logró la sumisión de todas las fortalezas y castillos que encontró"(2)

Así pues, Carlomagno reune a un poderoso ejército compuesto por hombres de todos sus territorios y reinos sometidos. Grandes columnas de soldados cruzan  los Pirineos por sus dos extremos; por el este, cerca del Mediterraneo con el Duque Bernardo al frente. Y por el oeste, en Navarra encabezada por el propio  emperador que va acompañado por sus grandes del reino, entre ellos el Conde Roldán. Ambos ejércitos se reunieron finalmente en Pamplona, donde se les unen  también las fuerzas del valí de Barcelona, Sulayman.

Desde allí, parten todos juntos hacia Zaragoza. Aquel enorme ejército, acampó a las puertas de la  ciudad, fuera de sus murallas, esperando que se abrieran las puertas como ya se había acordado con Al-Husain.

(Abd Ar-Rahman ibn Mu'awiya ibn Hisham ibn Abd al-Malik, conocido como Abderramán I (Damasco, 731 - Córdoba, 788) fue un príncipe de la dinastía omeya que tras diversos azares se convirtió en el primer emir independiente de Córdoba en el 756. Tuvo que hacer frente a las conspiraciones de algunos gobernadores árabes que pidieron ayuda a Carlomagno para librarse del centralismo impuesto por el emir. Esta es una estatua de Abderramán I en la localidad granadina de Almuñécar)

Pero Al-Husain tuvo temor de dejar entrar en su rica ciudad a aquella horda de soldados hambrientos de riquezas o bien cambió de planes en el último  momento, lo cierto es que protegido por el Ebro a modo de foso y por las antiguas y fuertes murallas romanas de la ciudad no quiso continuar con lo pactado  y cerró el acceso a Zaragoza.

"Sucedió que el rey se detuvo en Zaragoza junto a su ejército al cabo de poco tiempo: recibió el consejo de los suyos de que aceptara numerosos presentes para que el ejército no muriera de hambre y pudiera regresar a la patria. Lo que fue hecho."(1)

Carlomagno, contrariado y decidido a no dar la vuelta, se aprestó al asedio. Pero los meses pasaron sin que las defensas dieran muestras de flaqueza, la  inactividad y las noticias de que los sajones se habían revelado en las fronteras del norte de su reino, hicieron que el emperador levantara el campamento  y se retirara con sus fuerzas hacia la frontera. Sin embargo, al pasar por Pamplona, los habitantes también le cerraron sus puertas por temor a la  venganza. A pesar de las riquezas que había conseguido en esta campaña, de llevar como rehén a Sulayman y de no haber sufrido desgaste en batalla alguna.

(De vuelta de su expedición a Zaragoza, Carlomagno destruye las murallas de Pamplona para que esta ciudad no pudiera rebelarse, murallas que procedían de la dominación romana desde los tiempos de Pompeyo. El método universal de defensa contra los asedios es la utilización de las fortificaciones, principalmente murallas y canales, para suplementar las protecciones orográficas del asentamiento) 
 
Carlomagno no tiene ninguna victoria que contabilizar y tiene la sensación de haber sido utilizado y de haber perdido el tiempo, por lo que arremete con  saña contra Pamplona y deja que sus soldados se desfoguen y saqueen sin piedad la ciudad, manda derribar sus murallas. Posteriormente se retira a sus  dominios al otro lado de los Pirineos a sofocar la citada revuelta de los sajones, pero arrasa todo lo que puede a su paso.

No fue esta una campaña exitosa. Sería en años posteriores cuando realmente Carlomagno consiguiera objetivos importantes, por ejemplo  la ocupación de  Gerona en el 785, la toma de Barcelona en el 801 o la fundación de un pequeño condado pirenaico en el 806 que sería el origen del futuro reino de Aragón.

(El Imperio Carolingio en toda su extensión. La Marca Hispánica era el territorio comprendido entre la frontera político-militar del Imperio carolingio con Al-Ándalus y los Pirineos, desde finales del siglo VIII hasta su independencia efectiva en diversos reinos y condados)

Sin embargo, esta campaña fue la que se recordaría en todos los cantares de gesta de la época, todos los juglares cantarían lo que aconteció en aquellos  tiempos en un lugar llamado Roncesvalles, cuando las tropas del emperador regresaban a Francia atravesando los Pirineos. Allí es donde surgiría el famoso  "Cantar de Roldán", el más importante poema de la épica medieval francesa, compuesto a finales del siglo XII y que sería el origen de un enorme ciclo épico   en toda Europa.

"El rey a continuación decidió que para preservar la seguridad de los hombres del ejército, el valeroso guerrero Roldán permanecería en la retaguardia" (1)

Continuará... 


(1) Nota hallada en el manuscrito 39 de San Millán de la Cogolla.
(2) Eghinardo, biógrafo de Carlomagno en el relato "Vita Karoli Magni", realizado 50 años después.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Feliz Navidad

"La adoración de los Magos, Diego Velázquez, 1619. Óleo sobre lienzo 204 cm × 126,5 cm. Museo del Prado, Madrid"


Desde España Eterna os deseamos a todos Feliz Navidad y que se hagan realidad todos vuestros deseos.



lunes, 5 de diciembre de 2011

La primera Constitución de España. Cádiz 1812 (2ª Parte)

La Junta Central encontró refugio en Cádiz ante el empuje invasor francés. La apertura de la asamblea se hizo en septiembre de 1810 el lugar elegido fue el Teatro Cómico de la Isla de León. La situación era angustiosa pues por si fuera poco, se desató una epidemia, probablemente de tifus, que afortunadamente no fue a más, pero las Cortes de Cádiz se trasladaron a la Iglesia de San Felipe Neri en Cádiz.

 (Imagen de la Constitución de 1812, una de las obras custodiadas en la Biblioteca Nacional de entre los riquísimos fondos que contiene)

El número de diputados que participaron en este proyecto fue variable a lo largo del tiempo. En un primer momento fue de unos 100, pero los que la firmaron llegarían a ser unos 185 y cuando se realizó la sesión de clausura de las Cortes Extraordinarias llegaron a ser 223. Sus orígenes fueron diversos, procedían de todas partes de España y también había alguno de origen americano y es bien conocido que esta Constitución pretendió igualar a todos los súbditos españoles dando los mismos derechos y deberes a los habitantes de España y a los de América.

Hubo muchas dificultades para el traslado de los diputados elegidos hasta Cádiz y por ello muchos tuvieron que ser sustituidos por otros naturales también, de las provincias representadas que en ese momento estaban allí en Cádiz. La mayoría de ellos eran funcionarios, abogados, eclesiásticos etc...

(Placa conmemorativa de la Jura de la Constitucion de 1812 en Cádiz)

Entre todos los representantes que allí pudieron congregarse, pronto se distinguirían dos grupos claramente diferenciados; los absolutistas, partidarios del viejo orden que había regido los destinos de España hasta la fecha y que eran llamados "serviles" por sus enemigos. Y los llamados liberales, partidarios de grandes reformas y de cambiar de una vez por todas el Antiguo Régimen. Fueron casi siempre estos últimos los que llevarían la voz cantante, ayudados por el ambiente de euforia que se vivía en Cádiz, atestado de liberales, incluso el clero allí tenía muchos partidarios de las nuevas ideas.

La prensa también ayudó mucho a la expansión de las ideas liberales, gracias a que en 1810, las Cortes decretaron la libertad de imprenta. El final de la censura dio lugar a encendidas tertulias, se opinaba con total libertad en puntos de reunión como los cafés, salones, plazas, calles. Después de tantos años de censura, se podía por fin  leer obras antes calificadas como prohibidas. Se multiplicaron los periódicos y todo tipo de publicaciones por ejemplo "El conciso", "El Semanario Patriótico", "El Robespierre Español" etc...

 (Monumento a la Constitución de 1812 en Cádiz)

Los cafés se convierten en espacios para la discursión, para el debate de las nuevas ideas sin censura alguna, aquellos espacios dejaron su nombre en la historia como el Café de Cárdenas o El León de Oro entre otros. Allí tuvieron lugar acaloradas discursiones basadas en las publicaciones, como las del "Semanario Patriótico", que se hacían tras las sesiones de las Cortes. Todo esto dentro de un tenso panorama por el sitio al que se estaba sometiendo a la ciudad de Cádiz.

 (Monumento a la Constitución de 1812 en Cádiz. Detalle)

A pesar de todo, el trabajo en las Cortes fue muy duro y su labor legislativa enorme. Algunos de los decretos tuvieron como objetivo abolir algunas instituciones del Antiguo Régimen, como por ejemplo el Régimen Señorial de la propiedad de la tierra, la abolición de la Santa Inquisición, e instituciones oríginarias del medievo como los gremios por creer que coartaban la libertad del individuo.

El debate sobre la abolición de la Santa Inquisición fue uno de los más apasionados. Los liberales, influidos por las ideas ilustradas y de la Enciclopedia y los principios de la Revolución Francesa, veían en el Tribunal a un enemigo claro de la libertad y de la tolerancia y pedían su abolición inmediata. Hubo  publicación de numerosos escritos a favor de este punto como el del liberal Antonio Puigblanch que publicó con el seudónimo de Natanael Jomtob "La Inquisición sin máscara, o disertación en que se prueban hasta la evidencia los vicios de este tribunal y la necesidad de que se suprima" primero en fascículos y luego en un volumen, entre 1811 y 1813. La obra se tradujo rápidamente a otros idiomas :

"Cuando trato de destruir la Inquisición por sus cimientos, entiendo cumplir con uno de los principales deberes, que imponen a todo ciudadano la humanidad y religión juntas, ofendidas atrozmente y por una serie dilatada de siglos en este tribunal. ¡Ojalá pudieran mis fuerzas llenar la extensión de mis deseos, así como ha herido mi sensibilidad por todos sus puntos la idea que después de un maduro examen he formado  de su viciosa constitución y de los abusos que debieron serla consiguientes!."

(Página de la Constitución de 1812 donde aparecen los primeros artículos, merece la pena pinchar sobre ella para ver en detalle las ilustraciones)

El 22 de febrero de 1813, la Inquisición fue declarada "Incompatible con la constitución política de la monarquía". Al día siguiente el Tribunal era suprimido. Está situación no evitó que las antiguas funciones inquisitoriales fueran asumidas por Juntas de Fe o Tribunales de la Fe que funcionaban por cuenta propia en las diferente diócesis eclesiásticas. Estos tribunales conseguían superar al poder civil del Estado con el apoyo de las autoridades locales. El conde de Toreno, consideraría que la abolición del Santo Oficio fue uno de los grandes logros de las Cortes de Cádiz :

"Inmarcesible gloria adquirieron por haber derribado a éste las Cortes extraordinarias congregadas en Cádiz. Paso previo era su abolición a toda reforma fundamental en España, adelantar en la civilización moderna" 
 
Pero la ley de mayor trascendencia que se aprobó en las Cortes de Cádiz, fue sin duda la Constitución, base de toda la reforma del Antiguo Régimen y de toda su estructura y entramado político. Esta Constitución de 1812 propone un Estado basado en la división de poderes :

1) El monarca sería el encargado del gobierno y la adminisración.
2) La potestad de la creación de las leyes recaería en las Cortes, aunque el Rey debía sancionarlas y podía vetarlas hasta dos años.
3) Por otra parte los Tribunales de Justicia serían los responsables de aplicar la Ley. 

Este sistema resultó tan avanzado y eficaz para la época, que se tomaría como modelo para posteriores costituciones europeas y americanas.

El texto definitivo de esta Constitución  se promulgó el 19 de marzo 1812, el día de San José, de ahí el nombre popular de "La Pepa" que más tarde se le daría. A pesar de la cercanía del ejército francés y del trascurso desfavorable de la guerra, las muestras de júbilo se sucedieron por doquier y los cronistas cuentan que se oían vítores y aplausos por toda la ciudad. Se formó una comitiva de diputados que recorrieron las calles entre las muestras de alegría del resto de ciudadanos.

(Fernando VII de Borbón, San Lorenzo de El Escorial, 14 de octubre de 1784 - Madrid, 29 de septiembre de 1833. Entre 1814 y 1820 restauró el absolutismo, derogando la Constitución de Cádiz y persiguiendo a los liberales. Tras seis años de guerra, el país y la Hacienda estaban devastados, y los sucesivos gobiernos fernandinos no lograron restablecer la situación.)

La redacción del artículo 1 constituye un claro ejemplo de la importancia que para la Constitución tuvo América. Fue el primero, y por ello, el más importante. Este es su famoso texto:

Art. 1 "La nación española es la reunión de los españoles de ambos hemisferios."

Otros artículos a destacar por su claridad e importancia :

Art. 2 "La Nación Española es libre e independiente , y no es ni puede ser patrimonio de ninguna familia ni persona."

Art. 3 "La Soberanía reside esencialmente en la Nación, y pertenece a ésta exclusivamente el derecho de establecer sus leyes fundamentales."

Art. 6 "El amor de la Patria  es una de las principales obligaciones de todos los españoles, y asimismo el ser justos y benéficos."

Art. 15 "La potestad de hacer las leyes reside en las Cortes con el Rey"

Art. 168 "La persona del Rey es sagrada e inviolable y no está sujeta a responsabilidad."

Art. 172 "No puede el Rey privar a ningún individuo de su libertad ni imponerle pena alguna."

Art. 247 " Ningún español podrá ser juzgado en causas civiles ni criminales por ninguna Comisión, sino por el tribunal competente determinado por la ley."

Para perpetuar en el recuerdo aquellos días en que se creó nuestra Constitución, se acuñaron medallas y hubo multitud de publicaciones, de tal manera que la noticia corrió como la pólvora por toda España, que se fue sumando a la celebración, en la medida que lo permitía la ocupación francesa.

En 1814 los franceses se retiraron y los patriotas de Cádiz pudieron salir de aquel baluarte e incluso viajar a Madrid, con la esperanza de que aquella Constitución, fraguada en el sur de España, se impusiera como modelo válido de gobierno en un país unificado y liberal. Pero todo aquello quedó en nada cuando Fernando VII volvió a España y firmó en Valencia un decreto en el que no sólo no aceptaba ni reconocía la Constitución sino que la declaraba nula y todos sus decretos nulos también y sin ningún efecto, esto se expresa claramente en el llamado Decreto de Valencia de Fernando VII, del que extraigo este fragmento :

"...declaro que mi Real ánimo es, no solamente no jurar ni acceder a dicha Constitución, ni a decreto alguno de las Cortes generales y extraordinarias ni de las ordinarias actualmente abiertas (...), sino el de declarar aquella Constitución y aquellos decretos nulos y de ningún valor ni efecto, (...) como si no hubiesen pasado jamás tales actos y se quitasen de en medio del tiempo, y sin obligación en mis pueblos y súbditos de cualquier clase y condición a cumplirlos y guardarlos.

Dado en Valencia a 4 de Mayo 1814. - Yo el Rey."

El 11 de mayo los diputados recibieron la orden de disolución, mientras los partidarios del Rey recorrían las calles de Madrid al grito de :

" ¡ Viva la religión!, ¡abajo las Cortes !, ¡ viva Fernandop VII !, ¡ viva la Inquisición ! "

Comenzaba la restauración del absolutismo, pero la huella de la Constitución de 1812 creada en las cortes de Cádiz quedaría para siempre impresa en la historia de España, ya nada volvería a ser como antaño y su legado no sólo afloraría poco tiempo después en nuestra historia, también su recuerdo serviría de ejemplo para futuras constituciones que estaban por nacer en Europa y América.

Fin.


Curiosidades :


» En 1810, las Cortes decretan la libertad de imprenta. El final de la censura dio lugar a encendidas tertulias en los puntos de reunión. Los periódicos se compraban y se leían en alto en los salones, los cafés o las plazas.

» Muchos fueron los que se alistaron en los batallones de defensa, enardecidos por las nuevas proclamas. Entre los batallones de defensa de la ciudad de Cádiz, estaban los llamados "lechuguinos" llamados así por el color verde de su uniforme, aunque también se atribuyó a que la mayoría pertenecían a los barrios de extramuros, donde se cultivaban las lechugas.

» La constitución establecía el sufragio universal masculino indirecto. A pesar de que las mujeres no tenían derecho a voto, ellas tuvieron un papel muy destacado en todo el proceso constitucional, muchas damas adineradas mantenían salones de tertulias donde se debatían las nuevas ideas, hubo también mujeres periodistas como Carmen Silva o articulistas como María Manuela López de Ulloa. Incluso había un periódico exclusivo para mujeres "El amigo de las damas" una publicación que trataba de explicar cuál era el lugar que se quería dar a la mujer en la sociedad constitucional.

» El exaltado pueblo de Cádiz también inventó sus proclamas y canciones tal como lo hicieron en su tiempo los revolucionarios franceses. Una canción del estilo de la Marsellesa, decía :


"...
Recordemos, amigos, la gloria
que logramos un tiempo ganar:
nuestro brazo la Europa temía,
nuestro brazo enfrenaba la mar.
Hijos somos de aquellos valientes,
cuyos hechos el orbe admiró,
cuyo esfuerzo la América y Flandes
y la Italia y la Francia domó.
...
Si el francés con ficciones villanas
nuestro Rey consiguió cautivar,
no por eso consienta soberbio
que podrá su inocencia burlar.
La virtud le cubrió con su escudo;
la Justicia su espada sacó,
de Fernando defiende la vida,
y del Corso la ruina juró.
...
Los fuertes aceros,
patricios guerreros,
al punto empuñad:
marchad, sí, marchad.
Resuene el tambor,
veloces marchemos,
y la sangre Española venguemos
derramada con ciego furor.

Fuentes :
 
» Artola, Miguel: «Orígenes de la España contemporánea», Madrid, Centro de Estudios Constitucionales, 2000; Las Cortes de Cádiz, Ayer, 1, 1991.
» Chust, Manuel: «La cuestión de la nación americana en las Cortes de Cádiz», Valencia, UNED-UNAM, 1998.
» Rodríguez, J. E.: «La independencia de la América española», México, FCE, 1996.» Pérez Garzón, Juan Sisinio: «Las Cortes de Cádiz», Síntesis, Madrid, 2007.

martes, 22 de noviembre de 2011

La primera Constitución de España. Cádiz 1812 (1ª Parte)


-¿Juráis la santa religión católica, apostólica, romana sin admitir otra alguna en estos reinos?

 -¿Juráis conservar en su integridad la nación española y no omitir medio alguno para libertarla de sus injustos opresores?

 -¿Juráis desempeñar fiel y legalmente el encargo que la nación ha puesto a vuestro cuidado, guardando las leyes de España, sin perjuicio de alterar, moderar  y variar aquellas que exigiese el bien de la nación?

-Si así lo hiciéreis, Dios os lo premie, y si no, os lo demande.


Así repitieron uno por uno cada uno de los diputados que se reunieron aquella mañana del 24 de septiembre de 1810 en representación de todas las ciudades y  territorios de España, en la isla de León (la actual San Fernando en Cádiz). Todos ellos juraron con determinación tras la misa oficiada por el cardenal arzobispo de Toledo, don Luis de Borbón. Así nacía la primera Constitución Española.


(Portada de una edición de la Constitución de Cádiz de 1812, Biblioteca Nacional. Madrid. Si os fijáis en el detalle, aparecen en la parte inferior unas cadenas que representan al despotismo)

Una vez terminada la misa, los participantes de aquel hecho histórico trascendental en nuestra historia, se trasladaron al Salón de Cortes  situado en el Teatro Cómico de la Isla de León. Allí el presidente del Consejo de Regencia pronunciaría un discurso y posteriormente quedaron formalmente inauguradas las Cortes Generales extraordinarias, que quedarían grabadas para siempre en los libros de historia como las Cortes de Cádiz.

Ese mismo día se aprobó el primer decreto por el que los diputados se proclaman legítimos representantes de la nación española y depositarios de la soberanía nacional, reservándose la facultad del poder legislativo. Esto que hoy en día puede parecer normal, por entonces contituía algo auténticamente revolucionario pues las Cortes de Cádiz despojaban al monarca Fernando VII de su poder absoluto, sentando lo que serían las bases del poder constitucional.

Sin embargo este proceso no fue repentino. Ya dos años antes, en 1808, cuando entraron en España las tropas invasoras de Napoleón, hubo un auténtico colapso de las estructuras políticas del regimen absolutista de Fernando VII, incluso el rey se encontraba retenido en la misma Francia. Ante tal vacío de poder, se empezó a fraguar el germen de lo que llegaría a ser nuestra primera constitución, todo ello en un marco de revueltas populares y enfrentamientos militares ante el invasor francés.

Se
constituirían así las primeras juntas de gobierno locales y provinciales independientes que a su vez se englobaban en las llamadas Juntas Supremas. Posteriormente se crearía la Junta Suprema Central que estaba integrada por 36 vocales de las juntas provinciales. Tendría su sede en Aranjuez y sería presidida por el conde de Floridablanca. Posteriormente ante el avance de las tropas napoleónicas, la Junta Suprema Central tuvo que trasladarse hasta Sevilla. Fue el órgano que acumuló los poderes ejecutivo y legislativo españoles durante la ocupación napoleónica de España. Se constituyó el 25 de septiembre de 1808 tras la victoria en la batalla de Bailén y después de que el Consejo de Castilla declarase nulas las abdicaciones de Bayona. Estuvo vigente hasta el 30 de enero de 1810.


(La Constitución de Cádiz fue uno de los textos políticos más liberales de su época. La pintura, representa la lectura pública del texto en la Plaza de San Felipe Neri, ante el pueblo soberano y las autoridades. Actualmente, esta obra se halla en el Museo de las Cortes de Cádiz. Merece la pena pinchar sobre ella para verla en detalle)

Efectivamente, ante el vacío del tradicional poder monárquico, se constituyeron células de autogobierno que poco a poco fueron a desembocar en el gran proyecto de una Constitución para todos los españoles donde el poder residía en el pueblo y que a su vez constituía un arma contra el poder usurpador de los franceses.

Algunos pensaron que ésta era una solución de transición para los tiempos revueltos que se vivían y que seguiría vigente hasta la vuelta de Fernando VII. Pero otros consideraron que, independientemente de lo que ocurriera, podría ser una alternativa al modo de gobierno conocido hasta entonces, una alternativa válida frente al absolutismo borbónico y soñaban con aprovechar la guerra contra Napoleón para hacer en España una revolución política como la que hubo en la Francia de 1789. 

Sin embargo, las Cortes como institución no eran una novedad. Ya en la edad media, existían en cada uno de los reinos de España asambleas en las que se representaban los tres estamentos sociales: el clero, la nobleza y las ciudades. Estas Cortes aprobaban leyes y en ocasiones se enfrentaban al poder del mismo Rey. Sin embargo, desde el siglo XVI entraron en declive como consecuencia del afianzamiento del poder absoluto de los reyes, de tal manera que en el XVIII habían desaparecido o tenían una función muy diluida y se convocaban en raras ocasiones.

Sin embargo ahora su recuerdo se reivindicaba con fuerza, aunque en realidad más que querer resucitar esta institución medieval, se quería crear un nuevo órgano de gobierno con más atribuciones que aquellas Cortes primigenias, creando una asamblea nacional que asumiera toda la soberanía como aquella que surgió en la Francia revolucionaria de 1789.


(Juramento de las Cortes de Cádiz en la Iglesia Mayor Parroquial de San Fernando el 24 de septiembre de 1810. Expuesto como tal en el Congreso de los Diputados de Madrid)

En abril de 1809 un miembro de la Junta Central, Calvo de Rozas, elaboró una propuesta de convocatoria de las Cortes y elaboración constitucional, con el objetivo de establecer una "Constitución bien ordenada". Durante las siguientes semanas, la propuesta se convirtió en un Real Decreto. Este Real Decreto, con fecha de 22 de mayo de 1809, proponía oficialmente la celebración de una asamblea constituyente para el año 1810, además de la creación de una Comisión de Cortes, presidida por Jovellanos, que prepararía las reformas necesarias para poder llevar a término las Cortes.


Los defensores del absolutismo, los conservadores, recelaban de esta idea ya que se convocaban las Cortes en ausencia del monarca, algo que no tenía precendentes. Mientras que los liberales esperaban que ésta fuera la oportunidad para introducir todas las reformas que el país necesitaba.

La Junta Central decide también que las Cortes tengan una composición estamental y sean bicamerales, enviando la convocatoria a las ciudades con voto a Cortes. Por dificultades administrativas no se envía la convocatoria a los otros dos estamentos, Clero y Nobleza.


(«La Verdad, la Historia y el Tiempo» (también conocido como «Alegoría de la adopción de la Constitución de 1812». Alegoría de la Constitución de 1812, Francisco de Goya, Museo de Estocolmo)

Sin embargo el panorama bélico era desfavorable para España. La invasión de Andalucía por parte de los franceses motivó que la Junta Central abandonara Sevilla y se trasladara a la isla de León en Cádiz, que se convertiría así en el baluarte de la resistencia española y en la cuna de la primera Constitución de España.

(Continuará)
 
Curiosidades :

» La Constitución española de 1812, también denominada La Pepa, fue promulgada por las Cortes Generales de España el 19 de marzo de 1812 en Cádiz. La importancia histórica de la misma es grande, al tratarse de la primera Constitución promulgada en España, además de ser una de las más liberales de su tiempo. Respecto al origen de su sobrenombre, la Pepa, fue promulgada el día de San José, de donde vendría el sobrenombre de Pepa.


 » La Constitución de 1812 se publicó hasta tres veces en España (1812, 1820 y 1836), se convirtió en el hito democrático en la primera mitad el siglo XIX, e influyó en la gestación de varias constituciones europeas posteriores. También tuvo gran impacto en los orígenes constitucionales y parlamentarios de la mayor parte de los Estados americanos durante y tras su independencia.

 » La mayor parte de las investigaciones dedicadas a estudiar la constitución española de 1812 omiten o minusvaloran la influencia que la revolución liberal y burguesa española tuvo al transformar el imperio colonial español en provincias de un nuevo Estado, y convertir en nuevos ciudadanos a los antiguos súbditos del absolutismo, y que incluía en su definición de ciudadanos españoles no solo a los europeos o sus descendientes americanos, sino también a las castas y a los indígenas de los territorios de América, algo de gran trascendencia para las nacientes legislaciones americanas.(1)

 » Sometida a asedio durante más de dos años por los franceses, la ciudad de Cádiz se defendió con dos mil soldados españoles, reforzados posteriormente por otros diez mil, así como por tropas británicas y portuguesas. Los gaditanos se preocuparon de instalar a los ingleses fuera de las murallas para que no se repitiera con ellos con que sucedió en Gibraltar un siglo antes. También se crearon milicias de voluntarios locales que participaban en la defensa de la ciudad, son los llamados "Voluntarios Distinguidos", provistos de un llamativo uniforme y que todavía hoy desfilan por las calles de Cádiz en algunos actos conmemorativos.

(1) Paniagua Corazao, Valentín "Los orígenes del gobierno representativo en el Perú: las elecciones (1809-1826)"
 
Fuentes :

 
» Artola, Miguel: «Orígenes de la España contemporánea», Madrid, Centro de Estudios Constitucionales, 2000; Las Cortes de Cádiz, Ayer, 1, 1991.
» Chust, Manuel: «La cuestión de la nación americana en las Cortes de Cádiz», Valencia, UNED-UNAM, 1998.
» Rodríguez, J. E.: «La independencia de la América española», México, FCE, 1996.» Pérez Garzón, Juan Sisinio: «Las Cortes de Cádiz», Síntesis, Madrid, 2007.

domingo, 13 de noviembre de 2011

El misterio de los Santos Emparedados

El hallazgo se produjo en los últimos días del mes de enero de este año, en la iglesia de Santo Domingo de Silos de Prádena del Rincón (Madrid).

Durante este tiempo los arqueólogos han preferido guardar silencio para entender el descubrimiento. Algo que no habían visto jamás. Dentro de una tumba, entre restos humanos, aparecieron tres misteriosas esculturas, dos de ellas, sin cabeza. Emparedadas y decapitadas... dentro de un nicho.

Las investigaciones arrojaron posteriormente que se trataba de tallas religiosas de la primera mitad del siglo XIV. Dos de ellas están perfectamente identificadas: la Virgen María y San Juan Evangelista. Sobre la tercera, hay dudas. Puede ser Santo Domingo de Silos (por la advocación de la iglesia) o Santo Tomás, ya que antiguamente el templo estaba dedicado a su figura. Pero después de clasificarlas, los técnicos han centrado todos sus esfuerzos en responder al gran enigma: ¿Qué hacen tres tallas religiosas de hace 700 años dentro de una tumba?

 (Fotografía del misterioso hallazgo)

Hay dos teorías al respecto, tal y como señala Carla Olivé, restauradora del edificio. Existe la posibilidad de que en algún momento la iglesia hubiera cambiado de culto.

«A lo largo de los siglos —explica— el templo ha podido experimentar sucesivas ampliaciones; que comenzara siendo una pequeña capilla y que acabara convirtiéndose en lo que es hoy. Esas remodelaciones también incluían la renovación de los objetivos religiosos que estaban considerados como los más antiguos».

Por otro lado, los arqueólogos no descartan que el abad de la iglesia hubiera decidido, en su momento, enterrar estas tres esculturas al haber recibido otras similares, pero de mejor calidad. Dada su naturaleza religiosa, estas no se podían vender ni destruir, por lo que pudo optar por enterrarlas en un nicho.

Las tres tallas de bulto redondo se encontraban ocultas en una hornacina practicada en uno de los muros del atrio norte, en unas condiciones lamentables, aunque los trabajos de restauración permitirán recuperar su disposición original.

 (Iglesia Parroquial Santo Domingo de Silos en Prádena del Rincón)

El estilo presentado por las esculturas es posiblemente gótico si bien con ciertos caracteres arcaizantes en lo referente a las facciones. Desde el punto de vista artístico, las tallas del probable calvario presentan un notable dominio técnico del volumen y movimiento de los ropajes, y sus cabezas, unas facciones proporcionadas y bien definidas.

La imagen de la Virgen tiene una túnica que cae hasta los pies y calza zapatos de remate puntiagudo que asoman por debajo. Las manos están entrelazadas encima del pecho, lo que se ha interpretado como símbolo de asociación al sacrificio de su Hijo. La cabeza, a pesar de su deterioro, posee unos rasgos finos, mientras que los ojos (almendrados) están magníficamente tallados, al igual que la boca. La figura de San Juan lleva túnica talar hasta los pies y parece sostener un libro en una mano.

La singularidad de este descubrimiento es aún mayor si se tiene en cuenta que los hallazgos conocidos de ocultamientos son escasos en España: sólo se conocer tres casos en iglesias de Soria, Palencia y Vitoria.
Pinturas y una necrópolis

Durante los trabajos de rehabilitación de Santo Domingo de Silos, que comenzaron hace un año, también han aflorado varios elementos artísticos de distinta cronología y tipología, como restos conservados del retablo mayor que resultó quemado hace cuarenta años.

También se han descubierto restos de pintura mural en paredes de la nave. Estos se dividen en dos grupos de cronología y significado muy diferente, pero ambos habían permanecido ocultos tras un tabique adosado al muro. Además, se ha perforado el subsuelo sacando a la luz una necrópolis junto al atrio norte. Hay tumbas antropomorfas excavadas en la roca, realizadas con ladrillo y también aunando ambas tipologías. Las más antiguas son anteriores a la construcción de los muros del templo.


Fuente:

ABC - Miguel Olivier
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