lunes, 16 de enero de 2012

La batalla de Roncesvalles y el Cantar de Roldán (3ª Parte)

La Chanson de Roland, es un poema épico que narra en casi trescientos cantos los hechos históricos anteriormente comentados. En esta entrada pretendemos resumir el contenido de esta importantísima obra medieval una vez que ya conocemos los hechos en los que se inspiró.

Hay que destacar en esta obra los datos exagerados que se presentan, especialmente en el número de combatientes que participaron, como ya comentamos en  entradas anteriores probablemente se trató de una escaramuza o emboscada que acabó con la retaguardia de los ejércitos de Carlomagno, probablemente se evitó  el enfrentamiento directo con un ejército muy superior, pero lógicamente, como buen cantar de gesta, estos detalles se omitieron y se presentan unos acontecimientos bien distintos, con dos poderosos ejércitos enfrentados en singular combate, uno de ellos representando el lado del bien, de los justos, de  los virtuosos y el otro el del lado del mal, repleto de pérfidos atacantes.

El cantar podría resumirse en los siguientes hechos :

Marsil, el rey de Zaragoza, busca una tregua con Carlomagno tras largos años de enfrentamientos. Jura fidelidad al emperador de los francos y le promete ser su vasallo, grandes riquezas, darle a sus hijos como esclavos y acompañarle a Francia para convertirse al cristianismo siempre y cuando Carlomagno se  retire de aquellas tierras hacia Francia junto con su ejército.

Carlomagno cree en las promesas de Marsil y decide enviar un mensajero con su respuesta al rey de Zaragoza.


Roldán, el más valiente de los caballeros y sobrino del emperador, propone a Ganelón (su padrastro) para que vaya al frente de una embajada a negociar con Marsil. Esto desencadena los odios  de Ganelón, pues tiene miedo de la misión y jura vengarse de su hijastro, tanto es así que cuando Ganelón esta yendo hacia España, los vasallos del rey Marsil y él empiezan a  planear como matar a Roldan.

(La Estatua de Roldán de la ciudad de Bremen es una estatua localizada en la Plaza del Mercado, frente al ayuntamiento de Bremen, Alemania. En el año 2004 fue nombrada, junto con el edificio del ayuntamiento, patrimonio de la humanidad por la Unesco. La primera estatua de Roldán era de madera y en mayo de 1366 fue quemada. En el año 1404 la ciudad obtuvo una nueva estatua, esta vez de piedra. Con documentos falsificados, los ciudadanos de Bremen se arrogaron el derecho de agregar el escudo imperial a la estatua)
 
Ya en Zaragoza, en la corte del rey Marsil, Ganelón le expone la oferta del rey Carlomagno y además su propia oferta de matar a Roldán. Finalmente Marsil accede a participar en el plan de Ganelón y planean juntos la traición que consistirá en que cuando Carlomagno y su ejercito estén pasando la frontera,  Ganelón dispondrá a Roldán para ser su retaguardia y así, atacarle por sorpresa con todo el ejercito del rey Marsil.

Llegado por fin a un acuerdo, los ejércitos de Carlomagno se preparan para retirarse de los dominios de Marsil, grandes columnas de guerreros se adentran en la ruta que atraviesa los Pirineos hasta Francia. Cuando gran parte del ejército del emperador ya ha pasado los puertos a través las altas montañas, la retaguardia  con Roldán al frente se ve sorprendida por un ataque por sorpresa de sus presuntos aliados.


Oliveros, la mano derecha de Roldán, oye el estruendo, sube a una  colina y ve aproximarse al enemigo. Comprende la traición de Ganelón y pide a Roldán que haga sonar su olifante, o cuerno de guerra, para que lo oiga Carlomagno y acuda a socorrerlos. Pero Roldán se niega porque considera una cobardía pedir socorro.

(Al sufrir el asalto, Roldán se niega en principio a avisar a Carlomagno que ya ha pasado los Pirineos, pero finalmente accede cuando ve que todo está perdido)

 "Suena su olifante con gran dolor; por la boca le brota sangre clara y se le están rompiendo las sienes del cerebro"

La encerrona provoca un durísimo enfrentamiento entre Roldán y sus hombres y el ejército árabe muy superior en número y estrategicamente dispuesto, lo que  hace que aunque los cristianos resistan con gran valor al final se encuentren con un panorama mortalmente desfavorable.

Roldán y su amigo y brazo derecho Oliveros, resisten enconadamente el empuje de los enemigos junto con los doce Pares de Francia y el arzobismo Turpín  (héroe monje y guerrero), siembran el campo de enemigos muertos, pero su número no deja de crecer y finalmente se ven desbordados, mueren los doce pares de  Francia, Oliveros, el arzobispo Turpin y el resto del ejército. Viendo ya de cerca la hora de la muerte Roldán  decide tocar el olifante  para avisar al resto del ejército de Carlomagno y prevenirle. Intenta también romper su fiel espada Durandarte contra unas rocas para que no caiga en manos enemigas, pero no sólo no se parte sino que abre una enorme brecha en la roca, brecha que hoy se identifica con la llamada Brecha de Roldán en los Pirineos y  que separa Francia de España.


(Roldán intenta romper su espada Durandarte contra las rocas, pero no lo consigue. En la siguiente imagen tiende su mano hacia el cielo y San Miguel recoge su guante. En la miniatura de abajo Carlomagno recoge el cuerpo de su fiel caballero. Son imágenes del manuscrito de San Galo, finales del siglo XIII)


"- ¡Ah! - dice el conde - ¡Ven en mi ayuda, Santa María! ¡Durandarte, qué pena siento por vos, ¡Cuando yo muera no podréis estar ya bajo mi guardia.

Roldán golpea las gradas de sardónica. Rechina el acero, pero no estalla ni se mella. Cuando él ve que no puede romperlo, comienza a plañir su corazón.

Se precipita a acogerse bajo un pino, y allí se tiende postrado sobre la verde hierba. Bajo él pone su espada y olifante. Ha vuelto su rostro hacia la gente infiel; porque quiere que Carlos y los suyos digan que él, el conde esforzado, ha muerto victorioso. Con débil impulso y reiteradamente confiesa sus culpas.  Pos sus pecadas tiende hacia Dios el guante.

Siente Roldán que su tiempo es acabado. Está tendido sobre la empinada colina, vuelto el rostro hacia España. Con una mano golpea su pecho:

-¡Dios! -dice- ¡Que tu gracia borre mis culpas, mis pecados grandes y pequeños que cometí desde la hora en que nací hasta el día en que me ves aquí  quebrantado!

Y tiende hacia Dios su guante derecho. Los ángeles del cielo descienden hasta él.Yace el conde Roldán bajo un pino. Hacia España tiene vuelto el rostro. Y  comienza a recordar muchas cosas: las tierras que ha conquistado, la poderosa, la dulce Francia; los hombres de su estirpe; Carlomagno, su señor, que le ha  alimentado. Por todo lloras y suspira, sin poder refrenarse. Pero no quiere olvidarse a sí mismo; confiesa sus culpas y pide a Dios perdón:

-¡Padre verdadero, que jamás has mentido: Tú, que resucitaste a Lázaro de entre los muertos; Tú, que salvaste a Daniel de los leones, salva mi alma de todos  los peligros, por los pecados que cometí durante mi vida!

 
Ha ofrecido a Dios su guante derecho. San Gabriel lo ha tomado de la mano. Sobre su brazo ha inclinado la cabeza, y avanza, juntas las manos, hacia su fin.  Dios le envía su ángel Querubín y San Miguel del Peligro. Con ellos se acerca San Gabriel. Entre todos conducen el alma del conde al paraíso." (1)

(Carlomagno encuentra el cadáver de Roldán tras la emboscada a su retaguardia. Miniatura de las Grandes Crónicas de Francia, ilustradas por Jean Fouquet, Tours, hacia 1455-1460)

Carlos, que ha escuchado el olifante de Roldán, regresa con el grueso de sus tropas y los árabes escapan aterrados, muchos huyen hacia el río donde se ahogan  por el peso de su armadura. El emperador encuentra el campo de batalla repleto de cadáveres y a su sobrino Roldán muerto y decide continuar su avance para  vengarse del enemigo en fuga, dejando un cuerpo de ejército para velar los restos de sus héroes fallecidos. 


Llega hasta Zaragoza donde decide acabar con el  traidor Marsil, al que le falta una mano, cortada por la espada de Roldán durante el combate. La población árabe de Zaragoza comienza a renegar de sus dioses  que no les han protegido en la batalla y maldice a Marsil. La reina Bramimonda, esposa de éste, llora desconsoladamente.


 
(La muerte de Roland y la huída de los enemigos por el contraataque de Carlomagno, pertenece esta imagen al códice miniado "Miroir Historial" de Vincent de Beauvais, Siglo XIII)

No termina aquí la aventura, pues entra en escena el Emir Baligán de Babilonia, que viene acompañado de un gran ejército desde Arabia para apoyar a Marsil. El emperador, aunque parece estar de nuevo en desventaja, cuenta con un arma muy poderosa, la llamada "espada Gozosa" rematada con la punta de la lanza que  hirió a Cristo. 

Se prepara una nueva y dura batalla contra los infieles. La lucha fue tremenda e incluso tiene lugar un combate singular entre el emir y el emperador, y éste, animado por la aparición de San Gabriel, mata a Baligán por lo que finalmente es de nuevo el sabio emperador el que se alza con la  victoria contra el mal. Marsil y el Emir mueren y sus espíritus llegan a tierras de demonios, Zaragoza es conquistada y Bramimonda, la esposa de  Marsil, es tomada prisionera y llevada a Francia donde se convertirá y entrará al servicio de Dios.

La parte final del cantar habla de la hueste francesa que llega finalmente a Francia. En Burdeos depositan el olifante en el altar de San Severino, y en San  Román de Blaya los cadáveres de Roldán, de Oliveros y del arzobispo Turpín. Llegan a Aix (Aquisgrán) donde tiene lugar el juicio al traidor Ganelón, por  cuyos planes siniestros ha sido aniquilada la retaguardia del ejército con sus más valientes caballeros y Roldán a la cabeza.

Doña Alda, la prometida de Roldán, se entera de la noticia de la muerte de su amado :

"-Estas son para mí palabras extrañas. No quiera Dios ni sus santos ni sus ángeles que yo siga viviendo después de Roldán.

Pierde el color y cae a los pies de Carlomagno: al instante ha muerto. ¡Dios tenga piedad de su alma! Los barones franceses la lloran y la lamentan."


 (Muerte de Doña Alda, del manuscrito de Berlín, mediados del Siglo XIV)

En el final del cantar encontraremos a dos bandos: de un lado los que defienden a Ganelón y afirman que su acción fue correcta pues la venganza iba contra Roldán y que él no  ha cometido traición alguna, sino que se había vengado de las injurias de su hijastro. De otro quienes piensan que al ser Roldán vasallo de Carlos la afrenta  iba contra el Emperador. Finalmente se decide que aquello debe ser un juicio de Dios y se enfrentan dos paladines defendiendo cada uno su bando. Vencerá  finalmente el bando que acusa al traidor y Ganelón es ajusticiado y descuartizado por cuatro caballos.

 (Ganelón es ajusticiado. Miniatura de la Crónicas de Francia, British Museum, mediados del Siglo XIV)

El Cantar de Roldán tuvo una clara función propagandística, exaltación de la lealtad, del valor, de la creencia en Dios y de la fidelidad al Rey, en una época turbia en que la Reconquista estaba presente en muchos frentes de Europa. El efecto de esta obra fue enorme. En 1118, muchos caballeros franceses acudieron para ayudar en la conquista de Zaragoza y arrebatársela a los musulmanes. Los ejércitos de Guillermo el Conquistador atravesaron el Canal de la Mancha y desembarcaron en Inglaterra tarareando canciones que hablaban de un héroe muerto en España. El duque Guillermo IX de Aquitania y el conde Gastón de Bearn, combatieron en la batalla de Cutanda en Teruel en el año 1120, al frente de 600 caballeros franceses, apoyando a Alfonso I de Aragón, quizás como venganza a la traición de los árabes.

Todos ellos tenían en su mente a Roldán y a los caidos en Roncesvalles, vengarles y emularles estaba sin duda dentro de sus pensamientos.

Fin.

 
(1) Anónimo, El cantar de Roldán, versión de Benjamín Jarnés, Madrid, Alianza, 2003, p. 164, clxxv.

jueves, 5 de enero de 2012

La batalla de Roncesvalles y el Cantar de Roldán (2ª Parte)

Según los cronistas, que nos han legado esta historia envuelta en un halo de leyenda, los ejércitos de Carlomagno atravesaban los Pirineos de vuelta a su  patria, cargados de riquezas de las ciudades que habían saqueado y de los presentes que habían recibido, también llevaban rehenes por los que tenían  intención de pedir cuantiosos recates. Todo ello cargado en pesados carros, lo que les hacía la marcha lenta y penosa por las condiciones de los caminos de  la época. 

(Pamplona asediada por el ejército de Carlomagno. Miniatura de L'entrée d'Espagne, de mediados del siglo XIV. Biblioteca Marciana de Venecia. La leyenda dice que Pamplona detuvo a Carlomagno tres meses ante sus murallas; pero, como pasó en Jericó, éstas se derrumbaron cuando imploró la ayuda de Cristo y del apóstol Santiago. )

Tan grande era el número de soldados que marchaban que cuando Carlomagno ya descendía por los Pirineos adentrándose en la Aquitania, la retaguardia todavía se  disponía a atravesar los puertos de montaña. Precisamente guardando la retaguardia de la formación estaba el conde Roldán. Es entonces, aprovechando la gran  impedimenta que llevaban, cuando un grupo de guerreros emboscados atacaron la retaguardia.

Las crónicas hablan de una fecha, el 15 de agosto de año 778 :

"Habiendo decidido volverse (a Francia), entró en los bosques del Pirineo, desde cuyas cimas los vascones habían tendido una emboscada. Al atacar a la  retaguardia se extiende el tumulto por todo el ejército, y aunque los francos eran superiores a los vascones, tanto en armamento como en valor, lo  escarpado del terreno y la diferencia en el modo de combatir los hizo inferiores. En la lucha fueron muertos la mayoría de los paladines que el rey había  puesto al frente de las fuerzas. La impedimenta fue saqueada. El enemigo desapareció rápidamente gracias al conocimiento del terreno." (1)

"Al regreso, en la misma cima de los Pirineos, tuvo que experimentar la perfidia de los vascones cuando el ejército desfilaba en larga columna, como lo  exigían las angosturas del lugar. Los vascones emboscados en el vértice de la montaña, descolgándose de lo alto, empujaron al barranco a la columna que  escoltaba la impedimenta que cerraba la marcha, provocando que los hombres se precipitasen al valle situado más abajo, y trabando la lucha los mataron  hasta el último. Después de lo cual, apoderándose del botín, protegidos por la noche que caía, se dispersaron con gran rapidez. Ayudó a los vascones no  sólo la ligereza de su armamento, sino también la configuración del lugar en que la suerte se decidía. A los francos, tanto la pesadez de su armamento como  el estar en un lugar más bajo, les hizo inferiores en todo momento. Entre otros muchos perecieron el senescal Egiardo, el conde de palacio Anselmo y  Roldán, prefecto de la Marca de Bretaña. Este fracaso no pudo ser vengado, porque los enemigos se dispersaron de tal manera que ni siquiera quedó rastro  del lugar donde podían hallarse." (2)

¿En Roncesvalles?


Por tanto, la batalla de Roncesvalles fue real, un suceso histórico cierto en el que sucumbió parte del invencible ejército de Carlomagno. Sin  embargo hay dudas en cuanto a que el lugar fuera Roncesvalles, pues algunas de las crónicas más antiguas, hablan de que el enfrentamiento ocurrió :

"en las cumbres de los bosques del Pirineo", "en una montaña muy alta de escarpadas peñas, estrechos senderos y tupidos bosques"

Pero nunca se menciona un lugar llamado Roncesvalles. Sería ya posteriormente, a finales del siglo XI cuando los cantares de gesta identificaron al lugar de la batalla como un puerto del Pirineo navarro llamado Roncesvalles.

(Monumento conmemorativo en Roncesvalles)

A pesar de la controversia que este tema ha suscitado, la mayoría de los historiadores aceptan Roncesvalles como el lugar de la matanza, si bien no se sabe  a ciencia cierta cual pudo ser la ruta que siguieron las columnas de soldados, pues la orografía del terreno es bastante complicada, con muchos valles y  rios que se entrecruzan entre las altas montañas, todo ello en medio de frondosos bosques. Algunos estudiosos proponen así el puerto de Valcarlos (topónimo  que recordaría a Carlomagno) o incluso el puerto de Ibañeta, como los escenarios más probables de aquellos acontecimientos. Otros historiadores hablan de  escenarios más alejados de Roncesvalles, como el puerto navarro de Velate o el el paso de Le Perthus que se ubica en los Pirineos orientales.

Antonio Ubieto, historiador y medievalista, expondría incluso una teoría muy documentada que hablaba de la Selva de Oza que se encuentra en el Valle de  Hecho, en la parte occidental del Pirineo aragonés. Se trata de un espacio natural atravesado por las aguas del río Aragón Subordán y rodeado de picos  montañosos de entre 2.300 y 2.700 metros. Esta teoría se sustenta en las descripciones geográficas de las crónicas
que parecen describir más la zona de Hecho que de Roncesvalles. :

"Altas montañas, tenebrosos valles y estrechos desfiladeros"
 
Por otra parte se cita en el cantar de Roldán el puerto de Cize que asociamos al actual puerto de Siresa que está precisamente cerca de Hecho y por el que  trascurría una calzada romana que atravesaba hasta Francia ya por el puerto de Palo.

Así la Nota Emilienense (glosa o anotación al margen que se encuentra en el Códice emilianense 39) tiene la referencia más antigua conservada del nombre Roncesvalles, habla de que la batalla se libró en el puerto de Sicera  (asociado por fonética a la actual Siresa) y parece probable que pudiera ser así puesto que es el camino más corto para volver desde Zaragoza a Francia es  precisamente el valle de Hecho y el puerto de Siresa.

"At ubi exercitus portum de Sicera transiret, in Rozaballes a gentibus Sarrazenorum fut Rodlane occiso" (3)

(Mientras el ejército atravesaba el puerto de Sicera, en Rozaballes los sarracenos acababan con Roldán)

¿Los vascones, los sarracenos?

Otro tema polémico es el del origen de los atacantes. ¿Qué soldados tuvieron el valor de atacar la retaguardia del ejército de Carlomagno?.

Según las crónicas francas y árabes, y la Nota Emilianense, escrita en España hacia 1070, y anterior por tanto a La Chanson de Roland, fueron gentes sarracenas. El mismo Cantar de Roldán habla de los musulmanes de la Marca Superior. Sin embargo otras crónicas antiguas hablan de "vascones" que podemos asociar a los habitantes de aquella  zona que podrían haber actuado así en venganza a la destrucción y saqueo que realizó el ejército de Carlomagno en su regreso a Francia, recordemos que en  la primera parte ya hablamos del saqueo de Pamplona y la demolición de sus murallas.

(Página del Códice Emilianense. Las Glosas Emilianenses son pequeñas anotaciones manuscritas, realizadas en varias lenguas: latín, un romance hispánico (bien navarro-aragonés en su variedad riojana, bien castellano con elementos riojanos ) y euskera medieval, entre líneas o en los márgenes. La intención del monje copista era probablemente la de aclarar el significado de algunos pasajes del texto latino. Una de estas notas tiene la referencia más antigua conservada del nombre Roncesvalles)

Otros estudiosos hablan de "gascones" es decir originarios de la Gascuña, pues en las crónicas carolíngias el término "wascones" se emplea para describir a  los oriundos de aquella zona. Gascuña fue una región sometida por los francos unas décadas antes. Es probable que los habitantes, resentidos por la  ocupación de Carlomagno aprovecharan aquel regreso del ejército de España para atacar por sorpresa. Esta hipótesis puede ser cierta, ya que poco después  del ataque, Carlomagno destituyó a la mayoría de las autoridades de la Aquitania, seguramente por no haber previsto la traición de los gascones.

Por otra parte, hay quien opina que los "wascones", eran habitantes de la antigua Wasca, topónimo árabe del que procede la actual Huesca.

Otras teorías hablan incluso de los habitantes cristianos de la actual Huesca y Navarra aliados con musulmanes del valle del Ebro, pues parece que en el siglo VIII ya era frecuente el parentesco entre  musulmanes y cristianos de las tierras del norte.

Sea como fuere, aquella batalla, fue más bien una emboscada que pilló desprevenida a la retaguardia del ejército carolingio. Los atacantes emplearon el factor  sorpresa y se aprovecharon de la lentitud de los visitantes debido a su impedimenta y también de lo escarpado del terreno que conocían como la palma de su  mano.

Lo más probable es que estos vascones, permanecieron ocultos esperando su oportunidad y que emplearan piedras, troncos, saetas etc... aprovechando el terreno a su favor y probablemente evitando el  enfrentamiento cuerpo a cuerpo en la medida de lo posible. Nada que ver con el épico episodio del que hablan los cantares de gesta, con miles de soldados  guerreando en singular batalla.

(El sarcófago de oro que contiene los restos de Carlomagno está decorado con las escenas más importantes de su vida, entre ellas la conquista de Pamplona. Si pinchas sobre la foto para ampliarla, podrás ver el nombre de la ciudad de Pamplona)

Lo cierto es que aquellos acontecimientos fueron la base para la inspiración de los juglares que cantaron por toda Europa tan singular  batalla y generándose así una notable literatura épica. A mediados del siglo XI estas composiciones se reunirían en un cantar que sería bien conocido en  aquella época y en épocas posteriores, tanto es así que es sabido que siglos después, cuando los normandos de Guillermo el conquistador atravesaban el  canal de la Mancha para desembarcar en Inglaterra (año 1066) el juglar Taillefer arengaba a los soldados, antes de la batalla de  Hastings, cantando y  recitando poemas sobre los héroes de Roncesvalles.

 sor un cheval que tost alout
devant le duc alout chantant
de Karlemaigne et de Rolant
et d´Oliver et des vassals
qui moururent en Rencevals.

En la siguiente entrada hablaremos del Cantar de Roldán propiamente dicho y de lo que los juglares cantaban en la época por toda Europa, haciendo de aquella una historia que perduraría a lo largo de los siglos.

Continuará...

(1) "Anales Regios", anónimos
(2) Eghinardo, biógrafo de Carlomagno en el relato "Vita Karoli Magni", realizado 50 años después.
(3) Nota hallada en el manuscrito 39 de San Millán de la Cogolla.

martes, 27 de diciembre de 2011

La batalla de Roncesvalles y el Cantar de Roldán (1ª Parte)

"En el año 778, el rey Carlos vino a Zaragoza: tenía en ese momento doce sobrinos y cada uno de ellos contaba con tres mil caballeros armados; entre ellos  se puede mencionar a: Roldán, Bertrand, Ogier el de la espada corta, Guillermo el de la nariz corta, Olivier y el obispo Turpín. Cada uno de ellos  acompañaba junto a su séquito al rey durante un mes del año" (1)

Así nos narra la entrada de Carlomagno en España una nota escrita en alfabeto visigodo hallada en un manuscrito en San Millán de la Cogolla. Peró ¿qué le  impulso al señor de Europa a entrar en España, un territorio convulso e invadido por el poderoso ejército musulmán?.

En el año 777 en Paderborn, como todos los años, Carlomagno y sus francos se reúnen para hacer balance de sus campañas guerreras, en esta ocasión se  presentaron ante ellos unos embajadores musulmanes, representantes de tres ciudades españolas, por una parte Sulayman Al-arabi, gobernador de Barcelona,  Al-Husain ibn Hubada de Zaragoza y el valí de Huesca del que no sabemos su nombre.

(Retrato de Carlomagno, por Alberto Durero. Se pintó varios siglos tras su muerte; el escudo de armas situado encima de su cabeza muestra el águila alemana y la flor de lis francesa) 

Aquellos hombres extraños de tez oscura, traían una interesante propuesta al emperador: establecer una alianza militar para hacer frente al emir de  Córdoba, pues todos ellos eran enemigos incondicionales de Abderramán I, emir del más importante reino de España que con su política centralista amenazaba su autonomía. Al-Husain, ofrecería incluso que las  huestes de Carlomagno pudieran entrar por su territorio hasta Zaragoza y desde allí, una vez pertrechados y abastecidos, organizar la lucha contra  Abderramán I. Además se le compensaría con algunos territorios de los Pirineos.

Carlomagno anunció que esta sería una buena oportunidad para liberar a los cristianos en territorio musulman del otro lado de los Pirineos, pero realmente  tenía intenciones expansionistas sobre el antiguo territorio del reino de los visigodos, el rico Al-Andalus era un manjar muy suculento que no podía  menospreciar.

"Marchó a Hispania con todas las fuerzas disponibles, y salvados los montes Pirineos, logró la sumisión de todas las fortalezas y castillos que encontró"(2)

Así pues, Carlomagno reune a un poderoso ejército compuesto por hombres de todos sus territorios y reinos sometidos. Grandes columnas de soldados cruzan  los Pirineos por sus dos extremos; por el este, cerca del Mediterraneo con el Duque Bernardo al frente. Y por el oeste, en Navarra encabezada por el propio  emperador que va acompañado por sus grandes del reino, entre ellos el Conde Roldán. Ambos ejércitos se reunieron finalmente en Pamplona, donde se les unen  también las fuerzas del valí de Barcelona, Sulayman.

Desde allí, parten todos juntos hacia Zaragoza. Aquel enorme ejército, acampó a las puertas de la  ciudad, fuera de sus murallas, esperando que se abrieran las puertas como ya se había acordado con Al-Husain.

(Abd Ar-Rahman ibn Mu'awiya ibn Hisham ibn Abd al-Malik, conocido como Abderramán I (Damasco, 731 - Córdoba, 788) fue un príncipe de la dinastía omeya que tras diversos azares se convirtió en el primer emir independiente de Córdoba en el 756. Tuvo que hacer frente a las conspiraciones de algunos gobernadores árabes que pidieron ayuda a Carlomagno para librarse del centralismo impuesto por el emir. Esta es una estatua de Abderramán I en la localidad granadina de Almuñécar)

Pero Al-Husain tuvo temor de dejar entrar en su rica ciudad a aquella horda de soldados hambrientos de riquezas o bien cambió de planes en el último  momento, lo cierto es que protegido por el Ebro a modo de foso y por las antiguas y fuertes murallas romanas de la ciudad no quiso continuar con lo pactado  y cerró el acceso a Zaragoza.

"Sucedió que el rey se detuvo en Zaragoza junto a su ejército al cabo de poco tiempo: recibió el consejo de los suyos de que aceptara numerosos presentes para que el ejército no muriera de hambre y pudiera regresar a la patria. Lo que fue hecho."(1)

Carlomagno, contrariado y decidido a no dar la vuelta, se aprestó al asedio. Pero los meses pasaron sin que las defensas dieran muestras de flaqueza, la  inactividad y las noticias de que los sajones se habían revelado en las fronteras del norte de su reino, hicieron que el emperador levantara el campamento  y se retirara con sus fuerzas hacia la frontera. Sin embargo, al pasar por Pamplona, los habitantes también le cerraron sus puertas por temor a la  venganza. A pesar de las riquezas que había conseguido en esta campaña, de llevar como rehén a Sulayman y de no haber sufrido desgaste en batalla alguna.

(De vuelta de su expedición a Zaragoza, Carlomagno destruye las murallas de Pamplona para que esta ciudad no pudiera rebelarse, murallas que procedían de la dominación romana desde los tiempos de Pompeyo. El método universal de defensa contra los asedios es la utilización de las fortificaciones, principalmente murallas y canales, para suplementar las protecciones orográficas del asentamiento) 
 
Carlomagno no tiene ninguna victoria que contabilizar y tiene la sensación de haber sido utilizado y de haber perdido el tiempo, por lo que arremete con  saña contra Pamplona y deja que sus soldados se desfoguen y saqueen sin piedad la ciudad, manda derribar sus murallas. Posteriormente se retira a sus  dominios al otro lado de los Pirineos a sofocar la citada revuelta de los sajones, pero arrasa todo lo que puede a su paso.

No fue esta una campaña exitosa. Sería en años posteriores cuando realmente Carlomagno consiguiera objetivos importantes, por ejemplo  la ocupación de  Gerona en el 785, la toma de Barcelona en el 801 o la fundación de un pequeño condado pirenaico en el 806 que sería el origen del futuro reino de Aragón.

(El Imperio Carolingio en toda su extensión. La Marca Hispánica era el territorio comprendido entre la frontera político-militar del Imperio carolingio con Al-Ándalus y los Pirineos, desde finales del siglo VIII hasta su independencia efectiva en diversos reinos y condados)

Sin embargo, esta campaña fue la que se recordaría en todos los cantares de gesta de la época, todos los juglares cantarían lo que aconteció en aquellos  tiempos en un lugar llamado Roncesvalles, cuando las tropas del emperador regresaban a Francia atravesando los Pirineos. Allí es donde surgiría el famoso  "Cantar de Roldán", el más importante poema de la épica medieval francesa, compuesto a finales del siglo XII y que sería el origen de un enorme ciclo épico   en toda Europa.

"El rey a continuación decidió que para preservar la seguridad de los hombres del ejército, el valeroso guerrero Roldán permanecería en la retaguardia" (1)

Continuará... 


(1) Nota hallada en el manuscrito 39 de San Millán de la Cogolla.
(2) Eghinardo, biógrafo de Carlomagno en el relato "Vita Karoli Magni", realizado 50 años después.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Feliz Navidad

"La adoración de los Magos, Diego Velázquez, 1619. Óleo sobre lienzo 204 cm × 126,5 cm. Museo del Prado, Madrid"


Desde España Eterna os deseamos a todos Feliz Navidad y que se hagan realidad todos vuestros deseos.



lunes, 5 de diciembre de 2011

La primera Constitución de España. Cádiz 1812 (2ª Parte)

La Junta Central encontró refugio en Cádiz ante el empuje invasor francés. La apertura de la asamblea se hizo en septiembre de 1810 el lugar elegido fue el Teatro Cómico de la Isla de León. La situación era angustiosa pues por si fuera poco, se desató una epidemia, probablemente de tifus, que afortunadamente no fue a más, pero las Cortes de Cádiz se trasladaron a la Iglesia de San Felipe Neri en Cádiz.

 (Imagen de la Constitución de 1812, una de las obras custodiadas en la Biblioteca Nacional de entre los riquísimos fondos que contiene)

El número de diputados que participaron en este proyecto fue variable a lo largo del tiempo. En un primer momento fue de unos 100, pero los que la firmaron llegarían a ser unos 185 y cuando se realizó la sesión de clausura de las Cortes Extraordinarias llegaron a ser 223. Sus orígenes fueron diversos, procedían de todas partes de España y también había alguno de origen americano y es bien conocido que esta Constitución pretendió igualar a todos los súbditos españoles dando los mismos derechos y deberes a los habitantes de España y a los de América.

Hubo muchas dificultades para el traslado de los diputados elegidos hasta Cádiz y por ello muchos tuvieron que ser sustituidos por otros naturales también, de las provincias representadas que en ese momento estaban allí en Cádiz. La mayoría de ellos eran funcionarios, abogados, eclesiásticos etc...

(Placa conmemorativa de la Jura de la Constitucion de 1812 en Cádiz)

Entre todos los representantes que allí pudieron congregarse, pronto se distinguirían dos grupos claramente diferenciados; los absolutistas, partidarios del viejo orden que había regido los destinos de España hasta la fecha y que eran llamados "serviles" por sus enemigos. Y los llamados liberales, partidarios de grandes reformas y de cambiar de una vez por todas el Antiguo Régimen. Fueron casi siempre estos últimos los que llevarían la voz cantante, ayudados por el ambiente de euforia que se vivía en Cádiz, atestado de liberales, incluso el clero allí tenía muchos partidarios de las nuevas ideas.

La prensa también ayudó mucho a la expansión de las ideas liberales, gracias a que en 1810, las Cortes decretaron la libertad de imprenta. El final de la censura dio lugar a encendidas tertulias, se opinaba con total libertad en puntos de reunión como los cafés, salones, plazas, calles. Después de tantos años de censura, se podía por fin  leer obras antes calificadas como prohibidas. Se multiplicaron los periódicos y todo tipo de publicaciones por ejemplo "El conciso", "El Semanario Patriótico", "El Robespierre Español" etc...

 (Monumento a la Constitución de 1812 en Cádiz)

Los cafés se convierten en espacios para la discursión, para el debate de las nuevas ideas sin censura alguna, aquellos espacios dejaron su nombre en la historia como el Café de Cárdenas o El León de Oro entre otros. Allí tuvieron lugar acaloradas discursiones basadas en las publicaciones, como las del "Semanario Patriótico", que se hacían tras las sesiones de las Cortes. Todo esto dentro de un tenso panorama por el sitio al que se estaba sometiendo a la ciudad de Cádiz.

 (Monumento a la Constitución de 1812 en Cádiz. Detalle)

A pesar de todo, el trabajo en las Cortes fue muy duro y su labor legislativa enorme. Algunos de los decretos tuvieron como objetivo abolir algunas instituciones del Antiguo Régimen, como por ejemplo el Régimen Señorial de la propiedad de la tierra, la abolición de la Santa Inquisición, e instituciones oríginarias del medievo como los gremios por creer que coartaban la libertad del individuo.

El debate sobre la abolición de la Santa Inquisición fue uno de los más apasionados. Los liberales, influidos por las ideas ilustradas y de la Enciclopedia y los principios de la Revolución Francesa, veían en el Tribunal a un enemigo claro de la libertad y de la tolerancia y pedían su abolición inmediata. Hubo  publicación de numerosos escritos a favor de este punto como el del liberal Antonio Puigblanch que publicó con el seudónimo de Natanael Jomtob "La Inquisición sin máscara, o disertación en que se prueban hasta la evidencia los vicios de este tribunal y la necesidad de que se suprima" primero en fascículos y luego en un volumen, entre 1811 y 1813. La obra se tradujo rápidamente a otros idiomas :

"Cuando trato de destruir la Inquisición por sus cimientos, entiendo cumplir con uno de los principales deberes, que imponen a todo ciudadano la humanidad y religión juntas, ofendidas atrozmente y por una serie dilatada de siglos en este tribunal. ¡Ojalá pudieran mis fuerzas llenar la extensión de mis deseos, así como ha herido mi sensibilidad por todos sus puntos la idea que después de un maduro examen he formado  de su viciosa constitución y de los abusos que debieron serla consiguientes!."

(Página de la Constitución de 1812 donde aparecen los primeros artículos, merece la pena pinchar sobre ella para ver en detalle las ilustraciones)

El 22 de febrero de 1813, la Inquisición fue declarada "Incompatible con la constitución política de la monarquía". Al día siguiente el Tribunal era suprimido. Está situación no evitó que las antiguas funciones inquisitoriales fueran asumidas por Juntas de Fe o Tribunales de la Fe que funcionaban por cuenta propia en las diferente diócesis eclesiásticas. Estos tribunales conseguían superar al poder civil del Estado con el apoyo de las autoridades locales. El conde de Toreno, consideraría que la abolición del Santo Oficio fue uno de los grandes logros de las Cortes de Cádiz :

"Inmarcesible gloria adquirieron por haber derribado a éste las Cortes extraordinarias congregadas en Cádiz. Paso previo era su abolición a toda reforma fundamental en España, adelantar en la civilización moderna" 
 
Pero la ley de mayor trascendencia que se aprobó en las Cortes de Cádiz, fue sin duda la Constitución, base de toda la reforma del Antiguo Régimen y de toda su estructura y entramado político. Esta Constitución de 1812 propone un Estado basado en la división de poderes :

1) El monarca sería el encargado del gobierno y la adminisración.
2) La potestad de la creación de las leyes recaería en las Cortes, aunque el Rey debía sancionarlas y podía vetarlas hasta dos años.
3) Por otra parte los Tribunales de Justicia serían los responsables de aplicar la Ley. 

Este sistema resultó tan avanzado y eficaz para la época, que se tomaría como modelo para posteriores costituciones europeas y americanas.

El texto definitivo de esta Constitución  se promulgó el 19 de marzo 1812, el día de San José, de ahí el nombre popular de "La Pepa" que más tarde se le daría. A pesar de la cercanía del ejército francés y del trascurso desfavorable de la guerra, las muestras de júbilo se sucedieron por doquier y los cronistas cuentan que se oían vítores y aplausos por toda la ciudad. Se formó una comitiva de diputados que recorrieron las calles entre las muestras de alegría del resto de ciudadanos.

(Fernando VII de Borbón, San Lorenzo de El Escorial, 14 de octubre de 1784 - Madrid, 29 de septiembre de 1833. Entre 1814 y 1820 restauró el absolutismo, derogando la Constitución de Cádiz y persiguiendo a los liberales. Tras seis años de guerra, el país y la Hacienda estaban devastados, y los sucesivos gobiernos fernandinos no lograron restablecer la situación.)

La redacción del artículo 1 constituye un claro ejemplo de la importancia que para la Constitución tuvo América. Fue el primero, y por ello, el más importante. Este es su famoso texto:

Art. 1 "La nación española es la reunión de los españoles de ambos hemisferios."

Otros artículos a destacar por su claridad e importancia :

Art. 2 "La Nación Española es libre e independiente , y no es ni puede ser patrimonio de ninguna familia ni persona."

Art. 3 "La Soberanía reside esencialmente en la Nación, y pertenece a ésta exclusivamente el derecho de establecer sus leyes fundamentales."

Art. 6 "El amor de la Patria  es una de las principales obligaciones de todos los españoles, y asimismo el ser justos y benéficos."

Art. 15 "La potestad de hacer las leyes reside en las Cortes con el Rey"

Art. 168 "La persona del Rey es sagrada e inviolable y no está sujeta a responsabilidad."

Art. 172 "No puede el Rey privar a ningún individuo de su libertad ni imponerle pena alguna."

Art. 247 " Ningún español podrá ser juzgado en causas civiles ni criminales por ninguna Comisión, sino por el tribunal competente determinado por la ley."

Para perpetuar en el recuerdo aquellos días en que se creó nuestra Constitución, se acuñaron medallas y hubo multitud de publicaciones, de tal manera que la noticia corrió como la pólvora por toda España, que se fue sumando a la celebración, en la medida que lo permitía la ocupación francesa.

En 1814 los franceses se retiraron y los patriotas de Cádiz pudieron salir de aquel baluarte e incluso viajar a Madrid, con la esperanza de que aquella Constitución, fraguada en el sur de España, se impusiera como modelo válido de gobierno en un país unificado y liberal. Pero todo aquello quedó en nada cuando Fernando VII volvió a España y firmó en Valencia un decreto en el que no sólo no aceptaba ni reconocía la Constitución sino que la declaraba nula y todos sus decretos nulos también y sin ningún efecto, esto se expresa claramente en el llamado Decreto de Valencia de Fernando VII, del que extraigo este fragmento :

"...declaro que mi Real ánimo es, no solamente no jurar ni acceder a dicha Constitución, ni a decreto alguno de las Cortes generales y extraordinarias ni de las ordinarias actualmente abiertas (...), sino el de declarar aquella Constitución y aquellos decretos nulos y de ningún valor ni efecto, (...) como si no hubiesen pasado jamás tales actos y se quitasen de en medio del tiempo, y sin obligación en mis pueblos y súbditos de cualquier clase y condición a cumplirlos y guardarlos.

Dado en Valencia a 4 de Mayo 1814. - Yo el Rey."

El 11 de mayo los diputados recibieron la orden de disolución, mientras los partidarios del Rey recorrían las calles de Madrid al grito de :

" ¡ Viva la religión!, ¡abajo las Cortes !, ¡ viva Fernandop VII !, ¡ viva la Inquisición ! "

Comenzaba la restauración del absolutismo, pero la huella de la Constitución de 1812 creada en las cortes de Cádiz quedaría para siempre impresa en la historia de España, ya nada volvería a ser como antaño y su legado no sólo afloraría poco tiempo después en nuestra historia, también su recuerdo serviría de ejemplo para futuras constituciones que estaban por nacer en Europa y América.

Fin.


Curiosidades :


» En 1810, las Cortes decretan la libertad de imprenta. El final de la censura dio lugar a encendidas tertulias en los puntos de reunión. Los periódicos se compraban y se leían en alto en los salones, los cafés o las plazas.

» Muchos fueron los que se alistaron en los batallones de defensa, enardecidos por las nuevas proclamas. Entre los batallones de defensa de la ciudad de Cádiz, estaban los llamados "lechuguinos" llamados así por el color verde de su uniforme, aunque también se atribuyó a que la mayoría pertenecían a los barrios de extramuros, donde se cultivaban las lechugas.

» La constitución establecía el sufragio universal masculino indirecto. A pesar de que las mujeres no tenían derecho a voto, ellas tuvieron un papel muy destacado en todo el proceso constitucional, muchas damas adineradas mantenían salones de tertulias donde se debatían las nuevas ideas, hubo también mujeres periodistas como Carmen Silva o articulistas como María Manuela López de Ulloa. Incluso había un periódico exclusivo para mujeres "El amigo de las damas" una publicación que trataba de explicar cuál era el lugar que se quería dar a la mujer en la sociedad constitucional.

» El exaltado pueblo de Cádiz también inventó sus proclamas y canciones tal como lo hicieron en su tiempo los revolucionarios franceses. Una canción del estilo de la Marsellesa, decía :


"...
Recordemos, amigos, la gloria
que logramos un tiempo ganar:
nuestro brazo la Europa temía,
nuestro brazo enfrenaba la mar.
Hijos somos de aquellos valientes,
cuyos hechos el orbe admiró,
cuyo esfuerzo la América y Flandes
y la Italia y la Francia domó.
...
Si el francés con ficciones villanas
nuestro Rey consiguió cautivar,
no por eso consienta soberbio
que podrá su inocencia burlar.
La virtud le cubrió con su escudo;
la Justicia su espada sacó,
de Fernando defiende la vida,
y del Corso la ruina juró.
...
Los fuertes aceros,
patricios guerreros,
al punto empuñad:
marchad, sí, marchad.
Resuene el tambor,
veloces marchemos,
y la sangre Española venguemos
derramada con ciego furor.

Fuentes :
 
» Artola, Miguel: «Orígenes de la España contemporánea», Madrid, Centro de Estudios Constitucionales, 2000; Las Cortes de Cádiz, Ayer, 1, 1991.
» Chust, Manuel: «La cuestión de la nación americana en las Cortes de Cádiz», Valencia, UNED-UNAM, 1998.
» Rodríguez, J. E.: «La independencia de la América española», México, FCE, 1996.» Pérez Garzón, Juan Sisinio: «Las Cortes de Cádiz», Síntesis, Madrid, 2007.
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