martes, 11 de octubre de 2011

Los Vikingos atacan España (1ª Parte)


La primera incursión:

El 1 de agosto del año 844 dc. cuentan las crónicas que se avistaron por primera vez las temibles naves vikingas asomando por el litoral del Cantábrico. Seguramente  formaban parte de la escuadra que venía de saquear algunas poblaciones francesas. La " Crónica Profética" nos da una fecha:

 "era DCCCLXXXII kalendas augustas"

Estos normandos (palabra que viene a significar hombres del norte) fueron bordeando la costa, como ellos solían hacer, pues no solían aventurarse en el desconocido oceano, y llegaron hasta Galicia. Al avistar el faro de la Torre de Hércules (Farum Brigantium) pensaron  que probablemente habría una importante población acompañando a aquel impresionante monumento y se decidieron a desembarcar. Sin embargo no encontraron más que pequeñas aldeas como la pequeña población de Clunia, que dejó de existir ese mismo día. Desde ese punto los vikingos saquearon toda la zona de alrededor y continuaron hasta adentrarse en la provincia de Lugo, desgraciadamente para ellos se toparon con un ejército formado por las huestes  de Ramiro I de Asturias y de algunos señores locales que se atrevieron a plantarles cara pues ya estaban avisados de esta presencia y llevaban tiempo observando los movimientos de los escandinavos. Empujaron a los vikingos hasta la ribera del Miño y les obligaron a librar combate en un lugar llamado hoy Camporramiro.

La "Cronica General de España" de Rodrigo de Toledo y Lucas de Tuy afirma :

"Y así ocurrió allí que el rey don Ramiro los venció y desbarató, y luego mandó poner fuego a la flota y les quemó LXX naves".

(Casco nórdico. Los vikingos usaban lo impredecible de sus llegadas como medio para provocar un terror psicológico a las poblaciones que atacaban. Por cierto, los vikingos nunca usaron cascos con cuernos)

Los piratas abandonaron aquellas costas, pero sus fuerzas, aunque mermadas, seguían siendo un problema a tener en cuenta. Así sus más de 53 bajeles y 58 barcos menores, llegaron el 17 de septiembre al puerto de Lisboa, ciudad que atacaron, sin éxito, durante varios días. Mientras tanto estuvieron arrasando los alrededores de la ciudad intentando hallar el modo de entrar y saquearla. Pero las murallas eran fuertes y los vikingos carecían de máquinas de asalto que no se correspondían con el tipo de guerra que ellos hacían :

"En el año 230, los madjus que habitaban en las tierras más lejanas de Al-Andalus invadieron las tierras de los musulmanes, presentandose ya en el mes de Du-l-higga del año 229 ( 20 de agosto - 17 septiembre del 844 ) ante Usbuna ( Lisboa ) quedandose allí durante trece días" (1)

Sin desanimarse por esta acción frustrada, los vikingos embarcaron de nuevo y se dirigieron hacia el sur de la Península hasta alcanzar la desembocadura del río Guadalquivir. Esta fue la puerta que se les abrió para penetrar en aquel Al-Andalus de los musulmanes. Saquearon Cádiz, Sidonia y Sanlúcar. 

(Casi todos los drakkars eran construidos sin utilizar cuadernas, superponiendo planchas de madera; para tapar las juntas de unión entre las planchas se utilizaba musgo impregnado con brea. El reducido peso del drakkar y su poco calado hacían posible que navegara por aguas de sólo un metro de profundidad, lo que posibilitaba un rápido desembarco e incluso el transportar la embarcación por tierra. Este es un detalle del Tapiz de Bayeux representando unas neves normandas) 

Llegaron así hasta la mismísima Sevilla el 25 de septiembre y esta vez sí tuvieron éxito, lograron tomar la ciudad sin apenas resistencia (aunque la alcazaba nunca llegó a rendirse) y desde allí comenzaron sus incursiones tierra adentro a lomos de los caballos que robaron. El botín conseguido fue cuantioso.

El emir, organizó rapidamente un ejército en Córdoba con el fin de expulsar a los intrusos, Abderramán II, estupefacto frente a unos guerreros que en cuestión de días habian saqueado tres ciudades de su territorio y que se desplazaban a una velocidad impensable, logró reunir un importante ejército y decidió tender una emboscada a los vikingos al sur de Sevilla, en un lugar llamado "Quintos de Muafar". Hay que tener en cuenta que por el volumen de naves utilizadas la expedición vikinga debía estar compuesta de un máximo de 1800 guerreros lo que suponía una fuerza considerable.

Al amanecer, cuando las tropas vikingas salían de Sevilla en dirección a Morón, las tropas musulmanas esperaron a la señal convenida para abalanzarse en masa hacia los invasores degollando a muchos de ellos y logrando entrar en Sevilla para liberarla de nuevo. Varios destacamentos vikingos se habían dispersado anteriormente por otras partes del territorio andaluz para seguir con sus correrías de pillaje, los que lograron escapar con vida de Sevilla decidieron regresar a sus naves y seguir remontando el Guadalquivir con la esperanza de encontrar parte de las tropas que se habían dirigido hacia Córdoba, finalmente lograron reunirse de nuevo y regresar río abajo, hostigados permanentemente desde ambas orillas por los musulmanes.

(Guerreros nórdicos disponiéndose a atacar la ciudad de Angers, en el siglo IX. Miniatura de una biografía de san Aubin del siglo XI. Biblioteca Nacional de París)

Una vez dejaron atrás Sevilla, parlamentaron con los musulmanes y aceptaron devolver todos los prisioneros que habían hecho a cambio de ropa y víveres que les permitiera continuar su viaje. También pidieron que el califa de Córdoba enviara un emisario como embajador suyo a su rey.

Sin embargo cerca de la actual Tablada, fueron finalmente alcanzados por el grueso del ejército musulmán, la batalla fue cruenta y murieron muchos hombres, se habla de más de 500 hombres y cuatro barcos. El castigo para los apresados fue ejemplar y muchos acabaron colgados de las palmeras de Tablada.

Pero no todos cayeron, los que lograron escapar del degüello lograron desquitarse asaltando la ciudad de Niebla y saqueándola antes de volver al Atlántico. Así concluyó la primera de las incursiones vikingas en la Península, pero no olvidaron a aquellos "blamenn" (hombres negros), como ellos llamaban a los sarracenos pues hablarían de todas las riquezas que habían visto, lo que daría pie a futuras expediciones.

La segunda incursión:

En el año 858, de nuevo otra armada vikinga capitaneada por Hasting y por Bjor Jernside (Costado de Hierro), atacaron las costas de Francia y posteriormente se dirigieron a la Península. En cuanto a estos personajes, sabemos algo especialmente de Costado de Hierro, hijo de Ragnar Lodbrok (Calzones Velludos) que en el 845 ya había saqueado París imponiendo el "Danegeld" ( "Impuesto danés", literalmente Oro Danés) a los francos y que llegó a ser rey de Dinamarca. 

(Ordoño I de Asturias (Oviedo, 821 — Ibíd., 27 de mayo de 866). Rey de Asturias entre los años 850 y 866. Fue hijo del rey Ramiro I de Asturias, y padre de Alfonso III el Magno. Durante su reinado tuvo que hacer frente a las incursiones vikingas)

Como no era la primera vez que los vikingos visitaban la Península, esta vez fueron directamente a Faro Brigantino con la idea principal de saquear Santiago de Compostela, cuyo renombre ya se había extendido por la Europa cristiana. Utilizaron la Ría de Arosa para penetrar con sus rapidísimas drakkar (nombre de las naves vikingas), saquearon Iria Flavia y llegaron a Santiago, pero se encontraron con una fuerte defensa por parte de sus habitantes durante dos semanas. Finalmente ante el empuje invasor, se decidió el pago del "Danegeld" para evitar el saqueo.

A pesar de todo los vikingos no se dieron por satisfechos e intentaron el asalto a la ciudad. La providencia quiso sin embargo que apareciera el conde Don Pedro de Pravia al mando del ejército que el rey Ordoño I ( hijo de Ramiro I ) había logrado reunir para repeler la invasión.Tras un duro combate los vikingos fueron derrotados y obligados a embarcar.

"En aquel tiempo los normandos vinieron de nuevo a las costas de Galicia,
donde fueron derrotados por el conde Pedro". (2)


El ataque al reino de Asturias tuvo sus consecuencias. Por una parte se comenzaron a realizar construcciones defensivas a lo largo de la costa atlántica y otras poblaciones del reino comenzaron a amurallarse. Por otra parte se trasladaría la sede episcopal de la ciudad de la vulnerable Iria Flavia a la ciudad de Santiago de Compostela lo que impulsaría aún más el crecimiento de esta ciudad.

La expedición continuó a pesar de todo, una pequeña derrota no socavó la codicia de estos intrépidos hombres del norte. Tanto fue así que bordearon la Península hacia el sur saquearon la ciudad de Algeciras; los invasores penetraron en la ciudad con la intención de capturar botín obligando a los habitantes a escapar a las colinas próximas a la ciudad. Entre los estragos que los asaltantes cometieron destaca el incendio de la mezquita llamada "Alhadra"; ante la visión del edificio principal de la ciudad ardiendo, los algecireños montaron en ira y expulsaron a los normandos de la villa. En la refriega capturaron dos de los drakkars con cuyas maderas construyeron las puertas y las vigas de una nueva mezquita.

(La Crónica Albeldense (Chronicon Albeldense) es un manuscrito anónimo redactado en latín y finalizado en el 881. En un formato de crónica histórica, relata pasajes de la historia antigua y de Hispania y supone una de las escasas fuentes conservadas de estudio del peridodo final de la monarquía hispanovisigoda, la invasión y asentamiento del poder Omeya en la península, y la génesis del Reino de Asturias. Aquí encontramos referencias del ataque de los vikingos)

Continuaron por el río Guadalquivir, como ya hizo la primera expedición, para alcanzar de nuevo Sevilla, pero esta vez la ciudad ya estaba prevenida y los emisarios habían puesto en alerta al ejército. Se dispuso una flota para repeler el ataque. Finalmente ambas escuadras se encontraron en algún punto del río Guadalquivir y allí se produjo una batalla naval que terminó con la pérdida de algunas naves vikingas y su retirada hacia la desembocadura.

No cejaron en su empeño de conseguir algún botín y se adentraron entonces en el Mediterráneo y lograron saquear algunas ciudades del norte de Africa donde parece que hicieron prisioneros que en meses posteriores llevarían, junto con el resto de productos exóticos, hasta Irlanda donde comerciarian con ellos, llamándolos "hombres azules". Posiblemente sea la primera mención de esclavos negros o tuaregs en esta lejana zona de Europa.

Continuaron su ruta y sus ataques a lo largo de la costa, así saquearon la ciudad de Uriwala (Orihuela ) y todo su territorio de alrededor. Menorca, Mallorca, Ibiza y Formentera fueron también víctimas de su saña depredadora. Saquearon un par de monasterios cercanos al río Ter y llegaron hasta la zona del Rosellón, ya en territorio franco, se harían fuertes en una isla en medio del río Ródano, en una zona llamada "La Camarga" y decidieron allí pasar el invierno y preparar las futuras correrías.

Los Annales Bertiniani o Anales de San Bertín (crónica franca) nos habla de los acontecimientos que allí ocurrieron :

"pero los daneses que estaban en el Ródano penetraron destruyendo hacia el interior hasta Valence; despues de haber saqueado toda la región, volvieron a la isla donde habían levantado sus cuarteles".

(La Península Ibérica en el siglo IX. Destaca la llamada Marca Hispánica. Carlomagno y luego su hijo Ludovico Pío crearon una serie de condados transpirinaicos para formar una frontera ("Marca") que sirviera de protección al núcleo del territorio carolingio. Estos condados tendrían desigual fortuna, algunos desparecerían absorbidos por otros de mejor fortuna, alguno llegó a ser reino, como Aragón, y otros siempre fueron condados, como el de Barcelona)

Al llegar la primavera, se hicieron de nuevo a la mar bordeando la costa italiana, saquearon Génova y la ciudad de Luna unos doscientos kilómetros al norte de Roma. Pero lo más significativo para nosotros es que para regresar a sus tierras del norte de Europa, pasaron de nuevo por las costas españolas y realizaron una intrépida excursión pues remontaron nada más y nada menos que el río Ebro, el Aragón y el Arga y llegaron hasta Pamplona (otras teorías hablan de que quizás llegaron desde el golfo de Vizcaya a través de la ría de Mundaka) pero lo cierto es que los barcos vikingos atracaron  al pie de Pamplona y asaltaron la ciudad con tal fiereza que lograron tomar como rehén al mismísimo rey García Iñiguez, por el que obtendrían una fabulosa suma de 70.000 dinares como rescate.

No terminaron aquí las incursiones vikingas en nuestro suelo, en la próxima entrada veremos nuevos ejemplos y el desenlace.

Continuará...

Curiosidades:

» Las crónicas y relatos árabes les dan el nombre genérico de "Al-Magus". Esta era la forma de llamar paganos, esto es que no tienen religión vinculada con el "Libro" (cristianismo y judaismo). El origen de la palabra hacía referencia a los seguidores del zoroastrismo que adoraban al fuego como representación de Aura-Mazda. Las fuentes medievales posteriores toman la mayoría de las veces la forma árabe en su versión aljamiada por lo que nos encontraremos en la "Estoria General" de Alfonso X o la "Historia Gothica" del obispo Jimenez de Rada referencias a los "almojuces", "almozudes" y "almonides".

» El Danegeld (o "Impuesto danés", literalmente Oro Danés) fue un impuesto aplicado para el pago de tributo a los expedicionarios vikingos para evitar el saqueo y piratería. Fue un impuesto característico en Inglaterra y la Francia merovingia durante los siglos IX y XI, siendo ambos tributarios para evitar a los atacantes.

» Un drakkar o långskip (término islandés usado para designar a los dragones) es una embarcación de casco trincado que data del período comprendido entre los años 700 y 1000. Fue utilizada por los escandinavos, sajones y vikingos en sus incursiones guerreras tanto costeras como del interior. Fueron el mayor exponente del poderío militar de los escandinavos, que los consideraban como su más valiosa posesión. En las Islas Lofoten (Noruega), algunos barcos de pesca aún siguen fabricándose siguiendo las mismas técnicas.

...........................

(1) Sihab al-Din al-Nuwairi en su obra " de los limites de la instrucción".

(2) " Cronica Albeldense"

Fuentes :

Reinhart, P.A. Dozy, "Los vikingos en España", Polifermo, Madrid, 1987.
Morales Romero, E "Historia de los vikingos en España", Miraguano, Madrid, 2006.

30 comentarios:

Valverde de Lucerna dijo...

Sabía de las expediciones vikingas pero nunca las había leído con tanto detalle.
Un saludo.

Juan dijo...

Muy buena entrada, documentada y extensa. Estas incursiones no son muy conocidas en la historiografia española de la Edad Media, tan enfrascada en la Reconquista. Hasta hace unos cuatro años no tuve noticias tan detalladas de estaas incursiones tras leerlas en un revista de historia. Me impresionó, sobre todo el asalto de Sevilla, de poco sirvió el largo cauce interno del Guadalquivir, que siempre fue su defensa en épocas de la Edad Moderna. Me acuerdo ahora del asalto de Ramón de Bonifaz y sus burgaleses en el siglo XIII y que le dió la ciudad a Fernando III el Santo.
Esperando con ganas esa continuación.
Saludos.

Manuel dijo...

Hola Pedro:
La península Ibérica ha sido objeto de invasiones venidas desde todos los puntos del planetas. Los vikingos no podían resultar menos que los demas.

Detalles desconocidos. Poco conocidas estas invasiones.

Espero la continuación.

Saludos

C.G. Aparicio dijo...

Una magnífica entrada, sin duda. Tiene razón Juan, no es muy conocido este episodio de las incursiones vikingas, pero, sin duda, ya te has encargado de resolver posibles dudas con este texto.

Un saludo!!

PACO HIDALGO dijo...

Parece mentira que un pueblo tan norteño pueda saquear nuestro país, desde las mismísimas puertas de África. Siempre me interesó el tema, pero nunca leí con tanto detalle y de manera tan clara como en este post; por supuesto que ansío la segunda parte. Un abrazo, Pedro.

Francisco Doña dijo...

Confieso, Pedro, que ignoraba todo lo relativo a estas historias que aquí nos cuenta... No se me ocurre mejor manera de satisfacer mi profunda necesidad de incrementar mi escasa formando histórica, que acudiendo con regulariad a sus páginas.
¡Enhobuena! Y un abrazo muy grande para que se quede con su parte y comparta el resto con eses dos mujeres que le esperan.
Otro abrazo y ¡Viva Sigrid de Thule y el capitán Gunar de Ecandia.

Reiba mi má entrañable felicitación por su magnñifica entrada.

desdelaterraza-viajaralahistoria dijo...

Qué osadía la de estos vikingos. Sabía que había estado en Sevilla, en el Mediterráneo -bien lo saben en Sicilia- pero ni idea de que anduvieron por Pamplona. Además, si llegarón allí subiendo por el Ebro en busca de la salida al Cantábrico, es que debieron tener cartas, mapas y buenos conocimientos geográficos. Una muy interesante primera parte de otra gran serie. Un saludo Pedro.

La Dame Masquée dijo...

El tema de los vikingos siempre resulta apasionante. Ellos saquearon también esta ciudad desde donde escribo, por lo que estoy especialmente familiarizada con sus andanzas. Dejaban huella, desde luego.
Pero en España se toparon con desagradables sorpresas!

Buenas noches, monsieur, y hasta pronto. Me tomo unas pequeñas vacaciones.

Bisous

Pedro González Miguel dijo...

Qué gran entrada amigo Pedro! Te doy la enhorabuena por tratar un tema diferente y muy interesante. Siempre me he sentido atraído por el mundo de los vikingos, pero la verdad es que has arrojado mucha luz sobre sus incursiones en la península, las cuales no conocía con tanto detalle. Gran trabajo, una vez más, bien documentado e interesante. Un placer pasarme por tu blog. Un abrazo

CAROLVS II, HISPANIARVM ET INDIARVM REX dijo...

Un episodio poco conocido para el gran público estas rapiñas vikingas en la España de la primera Edad Media. Debió ser cuanto menos interesante el encuentro entre esas dos culturas tan distintas: la bárbara vikinga y la refinada del Califato de Córdoba.

Un saludo.

CarmenBéjar dijo...

No sé si conocerás la novela "El mozárabe" de Sánchez Adalid. Si no es así te recomiendo que la leas porque el personaje principal es hecho prisionero en una de estas incursiones vikingas y el autor realiza una gran descripción de las formas de vida de estos seres venidos del norte.
Saludos

Eduardo de Vicente dijo...

Muy buena la entrada Pedro, tampoco había leído con tantos detalles sobre estas alucinantes expediciones vikingas, realmente un pueblo bárbaro para la época y ahora míralos que refinaditos. Su valor es asombroso a pesar de las grandes pérdidas de hombres y barcos en las batallas ellos erre que erre. Creo que eran expediciones un poco guiadas por las estaciones alejándose de su invierno para volver a sus tierras con mejor tiempo y el botín conseguido.

Saludos.

RETABLO DE LA VIDA ANTIGUA dijo...

Cuando se ve lo frágil que es un drakkar produce asombro lo que estos tipos fueron capaces de hacer.

Una entrada espléndida. Saludos.

Pedro de Mingo dijo...

@Valverde de Lucerna-Pues ya ve usted, amigo mio, estos normandos llegaron hasta los lugares más recónditos de Europa, Por el Mediterraneo hasta las costas de Africa e Italia, por las frías estepas hasta Moscú...

Espero que la continuación sea también de su agrado.

Un saludo.

Pedro de Mingo dijo...

@Juan-Efectivamente la historiografía española no le ha dado demasiada importancia a estas incursiones que por otra parte son de lo más curiosas e intrépidas, pues estos aguerridos intrusos no sólo ascendieron por el cauce del Guadalquivir hasta Sevilla, sino que probablemente también remontaron el Ebro hasta Pamplona.
La gesta de Ramón de Bonifaz también es destacable emulando los ataques vikingos a Sevilla y conquistando la ciudad para su rey en 1248. Me está usted dando ideas para una nueva entrada :-)

Un saludo y gracias por su visita :-)

Pedro de Mingo dijo...

@Manuel, Tiene usted razón Manuel, la Península ha sido invadida a lo largo de toda su historia por diferentes civilizaciones.

Lo que diferencia a estas incursiones es que sólo tenían ánimo de saqueo y rapiña, nunca de establecerse en el territorio.

Un saludo y gracias por su visita.

Pedro de Mingo dijo...

@C.G. Aparicio-Tiene usted razón, no son muy conocidas, sin embargo hay pobleciones en España que no las olvidan e incluso les han dedicado monumentos como la estatua en recuerdo de las incursiones vikingas en Catoira (Galicia).

Reciba un cordial saludo.

Pedro de Mingo dijo...

@PACO HIDALGO- Estimado Paco, el lo que le decía en otro comentario a Valverde de Lucerna. Estos saqueadores fueron capaces de llegar a través de los ríos rusos hasta la mismísima Moscú y desde aquí atacaron los puertos del Mar Negro y les llevó a intentar atacar la mismísima Constantinopla, infructuosamente. Sin embargo, los emperadores bizantinos los contratarían como mercenarios en lo que fue llamada Guardia varega, pues estos normandos eran varegos, primos hermanos de los vikingos.

Un abrazo :-)

Pedro de Mingo dijo...

@Francisco Doña- Como siempre sus palabras me dejan abrumado, celebro que mi blog sea un punto de referencia para usted y que lo visite regularmente.
Por cierto veo que es usted también un aficionado a las historias del Capitán Trueno ¡qué recuerdos!. Fueron sus comics los primeros "libros de historia" que me interesaron :-))

Un abrazo.

Pedro de Mingo dijo...

@desdelaterraza-viajaralahistoria-Estos osados marinos más que por valentía (que no les faltaba) se movían por sus propias necesidades de subsistencia, por allí arriba las condiciones de vida debían de ser muy duras con poco desarrollo de la ganadería y la agricultura por los rigores climáticos. Parece ser que el medio de subsistencia que les quedó fue el de echarse a la mar a rapiñar recursos de otras tierras...y según parece llegaron, sin saberlo, hasta América.

Un abrazo y gracias por su visita :-)

Pedro de Mingo dijo...

@La Dame Masquée-Efectivamente, por estas tierras se encontraron con desagradables sorpresas, pero su empeño les hizo saquear más de una ciudad, qué le voy a contar a usted :-))

Gracias por su visita Madame.

Pedro de Mingo dijo...

@Pedro González Miguel-Gracias amigo mio, la verdad es que es un tema apasionante. Me llama la atención sobre todo, el tipo de embarcaciones que empleaban, prodigiosas para la época. Los drakkar eran construidos sin utilizar cuadernas y para tapar las juntas de unión entre las planchas se utilizaba musgo impregnado con brea. Gracias a su escaso calado hacían posible que navegara por aguas de sólo un metro de profundidad, lo que posibilitaba un rápido desembarco e incluso el transportar la embarcación por tierra, navegar por los rios, adentrarse en los mares...

Un abrazo :-)

Pedro de Mingo dijo...

@CAROLVS II, HISPANIARVM ET INDIARVM REX - Me imagino que el encuentro entre ambas culturas debió de ser de lo más inaudito. Se que algunos de estos expedicionarios se quedaron por estas tierras, al igual que en otras que visitaron, como Italia. Los rasgos fenotípicos insólitos de actuales calabreses, como ojos verdes o celestes, cabelleras rubias o cara no ovoide, son un signo de la carga genética de los pueblos del norte, el fenotipo vikingo dejó huella, como ve, en otros muchos aspectos :-))

Un abrazo.

Pedro de Mingo dijo...

@CarmenBéjar-Tengo esa novela en mi biblioteca, fruto de una colección de novela histórica que hice hace años, pero confieso que no la he leído todavía, así que seguiré su recomendación, seguro que es de lo más interesante. Muchas gracias Carmen.

Un saludo :-)

Pedro de Mingo dijo...

@Eduardo de Vicente-Pues si, ahora son de lo más civilizado, pero ya se sabe que cuando la necesidad apremia las acciones son dictaminadas por el estómago, de ahí lo que comentaba un poco más arriba, más que por valentía (que no les faltaba) se movían por sus propias necesidades de subsistencia, además recuerde que para un vikingo era más glorioso morir luchando que de viejo... y no digamos morir de hambre.

Un saludo y gracias por su comentario :-)

Pedro de Mingo dijo...

@RETABLO DE LA VIDA ANTIGUA. Eran frágiles sus embarcaciones, pero a la vez rápidas e incluso transportables por tierra. Creo que hoy en día se siguen fabricando con la misma técnica de entonces.

Un saludo :-))

manolo dijo...

Pedro, tuvimos poco tiempo para conocernos y leernos mutuamente. Llegastes cuando quité mi blog.

Pero deseaba leerte y es muy interesante lo que relatas.
Conocía las incursiones por el Guadalquivir de los Vikingos, aunque no tan documentado.

Es muy ameno e instructivo, lo que escribes y seguiré visitandote.

Un Saludos de manolo desde Sevilla. Mi blog era Hispalis Isbilia nuestra Sevilla, que ya no existe, Chao.

Anónimo dijo...

Hace un tiempo encontré un libro muy interesante sobre los ataques vikingos al territorio de la actual España (lo vi en Menorca, pero lo compré en Pórtico Librerías, de Zaragoza):

LAGARDA MATA, Ferran (2008): Víkings a Menorca. Les Ràtzies dels “homes del Nord” a les Balears. Zaragoza, 2008.
92 Páginas con 15 Ilustraciones en B/N y color. Idioma: Catalán. PVP: 15,00 €
ISBN: 9788496810013

Pedro de Mingo dijo...

@Anónimo, mil gracias por la recomendación, sin duda habrá que tenerla en cuenta.

Un saludo y gracias por el aporte :-)

Anónimo dijo...

Fantástica entrada. Me he topado con ella buscando información acerca de el cautivador pueblo vikingo. Como veo que OS interesa mucho el tema OS contaré que si OS pasáis por León, no dejéis de visitar el museo de San Isidoro. Os llevareis una grata sorpresa, pues una de las piezas que contiene es un ídolo escandinavo tallado en asta de reno. Fue arrebatado a un vikingo en una de las victorias del reino asturleonés sobre los invasores vikingos.

En la propia página web de San Isidoro se recoge

Idolillo escandinavo, cajita cilíndrica de asta de reno fechada en la segunda mitad del siglo X, cuyo uso es discutido por los expertos quienes la consideran la mejor muestra de arte vikingo que existe en España.


Un saludo desde León

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